61° Festival de Viña comienza con la mirada puesta en la seguridad

Masivo despliegue policial, detectores de metales, prohibición de carteles, vigilancia extrema en el perímetro de la Quinta Vergara, ausencia de carabineros en el interior de la Quinta Vergara, y un nuevo horario de inicio (21.15 horas), serán algunas de las medidas que se han tomado para el 61° Festival de Viña que parte este domingo con la sombra del estallido social del 18/10 como un factor amenazante para su desarrollo.

Mensajes en redes sociales, actividades paralelas, hallazgos de material inflamable en las cercanías del escenario, convocatorias a protestas y un fuerte cuestionamiento a las autoridades locales, definen un escenario áspero en las tribunas, accesos, calles laterales y también en el escenario. La reaparición de los conceptos como censura, línea editorial, empatía y demandas sociales han orientado las primeras conferencias de prensa, donde el qué se hará ha pasado a un segundo plano, por debajo del cómo lo harán, ante hechos inesperados que alteren el normal desarrollo del certamen musical. “Que sea una fiesta”, ha sido el llamado de los productores, la respuesta es “una fiesta para quien”.

Con el plebiscito del 26 de abril en la agenda cercana, las medidas iniciales también estuvieron cercadas por la iluminación del cerro colindante de la Quinta Vergara y el refuerzo en el número de cámaras de vigilancia y guardias de seguridad en el recinto.

La seguridad dentro y fuera del recinto, estará representada por funcionarios de Carabineros y la Policía de Investigaciones, la que tomará un rol preponderante en el perímetro interno, fundamentalmente en el control de posibles disturbios y revisión de elementos llevados por el público.

La alcaldesa de Viña del Mar, Virginia Reginato, ha tomado una posición secundaria, haciendo un llamado a manifestarse en paz, a respetar a los vecinos del entorno y a cuidar el espectáculo, ícono veraniego del país y latinoamérica en esta época del año. “Queremos que la gente disfrute del Festival, pueda volver a sus casas como corresponde y puedan llegar al festival a pasarlo bien”, mencionó la jefa comunal.

Y aunque fue descartado por la empresa Punto Ticket, existe preocupación por un posible monitoreo de inteligencia a los asistentes, a través de los boletos comprados para las distintas locaciones, tanto en galería como platea y palco. El riesgo es alto, ya que revisar los datos de los compradores violaría la ley 19.625 que protege los datos digitales de las personas. “PuntoTicket no ha entregado ningún dato personal de los asistentes a Viña del Mar 2020, ya que respeta la normativa legal vigente”, apuntaron.

Lo que no podrán controlar es la posible presencia del “hit del verano”, que nació en las tribunas futboleras, que se traspasó a los distintos festivales regionales en provincias y que con seguridad llegará a la Quinta Vergara, con el Presidente Sebastián Piñera como depositario de la molestia popular, fundamentalmente por su posible responsabilidad en las violaciones a los derechos humanos vividas desde el primer día del estallido.

Y en el escenario habrá que estar atentos a lo que digan los artistas, con el humor como parámetro importante, fundamentalmente a la hora de “empatizar” con el público. Stefan Kramer y Pedro Ruminot corren con ventaja en esta línea, el resto, especialmente Ernesto Belloni, son una gran incógnita. Y en cuanto a los restantes artistas, claramento Mon Laferte lleva el estandarte, acompañada de Francisca Valenzuela y los cantantes chilenos de la competencia, que este año puede tener un valor inesperado. Los restantes, una incógnita.

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