Aumentan dotación policial en Viña mientras crecen críticas por fracaso de operativo dispuesto en la primera noche del Festival

Las autoridades defienden validez de las medidas adoptadas, mientras algunos piden focalizarse en la ciudad y no en el Festival. Los más duros piden la renuncia de las autoridades de seguridad del gobierno regional.

Los graves destrozos vividos la noche del domingo y madrugada del lunes en Viña del mar han levantado una serie de críticas hacia el mecanismo dispuesto por las autoridades a la hora de prevenir y enfrentar hechos violentos. Cuestionamientos al cerco que dejó desprotegidas áreas como la plaza de Viña del Mar, el Hotel O’Higgins y la calle Valparaíso, mientras se priorizaban zonas como el par vial y los accesos a la Quinta Vergara, para permitir el ingreso seguro al Festival. Lo cierto es que los vándalos se movieron con rapidez y avanzaron por distintos sectores de plan provocando daños millonarios en la propiedad pública y privada, y amenazando la integridad física de muchas personas, como por ejemplo quienes estaban al interior del municipio viñamarino, que estuvo cerca de ser escenario de un grave ataque incendiario.

Y mientras las autoridades defienden la validez de las medidas, otros apuntan los dardos hacia la forma en cómo se manejaron los hechos y cómo se asumió la información de inteligencia que permitía saber detalles de lo que sucedería.

El subsecretario del Interior Juan Francisco Gali destacó que la seguridad las 15 mil personas que llegaron a la Quinta Vergara no estuvo en riesgo. “Hubo cerca de mil personas que intentaron sabotear el festival y no lo lograron, dentro de los detenidos hay personas que portaban molotov y por eso tomaremos todas las acciones legales”.

Según la autoridad, lo visto no tiene nada que ver con las demandas sociales. “Tomaremos medidas preventivas y aumentaremos la dotación policial para evitar nuevos incidentes”, explicó el representante del Gobierno, quien sostuvo que el operativo “no fracasó”, acotando que “hubo 15 mil personas que accedieron a la Quinta Vergara, los que quisieron sabotear el espectáculo no lo lograron… estamos planificando el trabajo para evitar que estos ataques no se repitan, debemos ser claros en la condena a la violencia”.

La alcaldesa viñamarina, Virginia Reginato, quien asistió a la cita con las autoridades de interior, sostuvo que la seguridad es responsabilidad de las autoridades con quienes hoy revisó lo acontecido, mientras el General de Carabineros Sergio Yáñez, Director Nacional de Orden y Seguridad confirmó que “pese a tener 30 carabineros lesionados, tres de ellos graves, tendremos un refuerzo en los servicios para que todo pueda funcionar con normalidad, ahora dada la circunstancia traeremos más medios y recursos para evitar la violencia, estamos muy ocupados en implementar las medidas de seguridad”, apuntó, afirmando que es importante asegurar la concurrencia de los asistentes al Festival, “no podemos permitir más delincuencia, no daremos a conocer medidas, las aplicaremos”, sentenció. “Yo no creo que nos faltó personal porque se generaron eventos en distintos sectores”, dijo al analizar la situación de vulnerabilidad en la cual quedó el Hotel O’Higgins.

Un operativo que ha sido duramente cuestionado por distintos sectores políticos, por ejemplo el diputado Andrés Celis, quien reiteró que en diciembre pasado le entregó antecedentes a carabineros y la necesidad de suspender el certamen, mientras subrayó que el Intendente Jorge Martínez “no fue capaz de entregar un plan que diese resultado por la seguridad, custodia y orden público del festival, espero que durante los próximos días esto se ordene, pero el plan fue tardío y aún no responde lo que le enviamos”.

Agregó que las responsabilidades deben ser asumidas, tema que deberá verse después que termine el Festival, aunque reiteró otro aspecto: “al subsecretario del interior Juan Francisco Gali le comenté que la seguridad debía evaluarse día a día, y si había riesgo para las personas en la ciudad, el espectáculo debía suspenderse… si eso ocurre alguna de las las jornadas debe suspenderse porque primero está la seguridad de los habitantes y visitantes de Viña del Mar”.

Quien también tuvo duras palabras para los operativos adoptados la primera noche del Festival fue el diputado PPD Rodrigo González, quien dijo que “el gobierno tiene la responsabilidad del orden público, esa tarea le ha quedado grande porque ha dedicado sus principales esfuerzos a proteger un evento privado y de farándula, y no ha protegido a los ciudadanos y a las actividades productivas”, agregando que “un gobierno que no asegura el orden público debe renunciar, los ciudadanos están cansados y que carabineros se dedique a reprimir manifestaciones sociales”.

El ex jefe comunal viñamarino concluyó que existe molestia en la ciudadanía local porque las actividades productivas no están siendo resguardadas por las fuerzas de orden cuando se producen este tipo de acciones violentas.

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