“Cuando en la fila del consultorio el número 101 ya no interesa… el 102 menos, y para qué decir el resto”. Por Germán Gatica, director G5noticias

Un trámite que debería durar minutos se ha transformado en una desagradable espera para muchos viñamarinos, especialmente adultos mayores, que concurren al Consultorio Marco Maldonado para obtener un número que les permita ser atendidos.

Los comprobantes de orden son entregados a las 8:30 horas de la mañana, lo que ha obligado a muchos a madrugar para esperar en las afueras del recinto, ubicado a pasos del hospital Gustavo Fricke, con las consecuencias que eso puede traer para la salud de las personas, especialmente los de más edad o quienes tienen enfermedades de base.

Lo cierto es que los pacientes han sido pacientes, sin embargo existe molestia, ya que debido a la movilización del sector sólo se están entregando 100 números. El 101 ya no cuenta, al igual que todos los que vienen más atrás. Y la indignación crece.

¿Y el resto?, bien gracias, a levantarse temprano al día siguiente para hacer la fila desde la madrugada y exponer su salud en un contexto de pandemia, sólo para retirar insulina, sopas de adultos mayores u otros insumos que para muchos son la única forma de mantener un buen estado de salud, aunque sea exponiendo su propia “salud”, debido a un sistema que claramente necesita ser modificado y adaptado a los nuevos tiempos, ya que su funcionamiento es obsoleto y poco empático con quienes son sus beneficiarios.

Pero la responsabilidad no sólo es de los funcionarios, en este sistema; un rol importante lo juegan sus autoridades y técnicos que definen los métodos para brindar una cobertura eficiente en un contexto de Covid-19, donde la gente mayor o con enfermedades de riesgo necesita permanecer en sus casas sin exponerse, tal como sucede cada mañana en este recinto y en tantos otros del país.

Un claro ejemplo de la desconexión de las políticas públicas (municipales y del ministerio) a la hora de brindar “salud” a quienes más lo necesitan.

Una señal más de la falta de gestión de las autoridades y de la falta de ideas concretas de quienes quieren serlo, a pocas horas de una primaria municipal y regional en donde la salud y los adultos mayores no están en ninguna de las consignas expuestas por quienes mañana buscan un lugar en la futura competencia municipal o de gobernadores regionales. Sólo frases generales, pocos compromisos concretos, escaso análisis profundo de la “gestión” de las autoridades actuales y ninguna referencia a los “derechos”, y a los derechos humanos” de los adultos mayores.

Seguramente será porque no hacen “like” a cada mensaje vacío, inocuo y desconectado que hemos visto en la campaña de las primarias, si es que se puede llamar campaña a lo de los últimos días; seguramente es porque no pueden estar en los “webinars” y foros online que organizan los candidatos, porque su manejo de internet y redes sociales es mucho menor a la media; seguramente será porque ya no importan, porque se irán de este mundo más temprano que tarde, y porque sus pensiones ya están tan malas que mejor preocuparse de los que vienen, ¿o no? (pienso en voz alta por el tira y afloja de la reforma de pensiones, que a los que están viejos y enfermos hoy no les incidirá en nada).

Hablo desde la indignación y la molestia, esa que muchos adultos mayores y sus familias a esta hora experimentan sentados en la banca de algún consultorio, la fila de algún banco o arriba de un transporte público, donde nadie les cede el asiento en una etapa de la vida donde el respeto por la experiencia, las energías entregadas y la salud deteriorada debería conmovernos un poco más.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest
Share on whatsapp
WhatsApp

Enviar Comentario