Innovaciones pedagógicas para promover el desarrollo personal de menores en situación de protección. Por Pilar Kraan, Directora Fundación Grupo Azvi

Hace 4 años, la Fundación Grupo Azvi inició en Chile un camino para contribuir al equilibrio entre la inversión empresarial y las necesidades de la infancia en los territorios donde está presente, y que, para este caso, se vincula a través de Puerto Terrestre Los Andes.

Gracias a nuestro programa “Innovaciones Pedagógicas”, ciento veinte niñas y adolescentes de tres casas de acogida en Los Andes han accedido a un plan diseñado exclusivamente para Chile y que está arrojando excelentes resultados merced a la inmensa profesionalidad y solidaridad de su gente.

Mediante la asistencia integral, el acompañamiento terapéutico y la impartición de talleres de educación física, expresión corporal, teatro y filosofía, se trabaja con menores en sistema residencial de protección objetivos de envergadura, como erradicar comportamientos generadores de pobreza, incentivar la transformación social, promover un cambio cultural y potenciar el desarrollo personal de los mismos.

La propuesta de la Fundación Grupo Azvi formula la dedicación exclusiva y trabajar fuera del ámbito académico tradicional, con énfasis en el fortalecimiento de la autoestima y la autonomía de las menores, a partir de una intervención que busca que las niñas sean capaces de lograr objetivos y trasladar esa capacidad a su formación académica y a otros planos de sus vidas.

Desde nuestra trayectoria de trabajo en el exterior en el marco de la minoridad en situación de protección, podemos decir que nuestra experiencia en Chile, apoyando a una entidad concertada, es de excelencia debido, tal vez, a la capacidad de adaptación y flexibilidad de los profesionales chilenos para detectar las debilidades y fortalezas de cada menor usuaria y actuar en consecuencia, desde el compromiso y la responsabilidad social.

Nuestra intención en Chile ha sido siempre tender una mano desde lo social sin imposiciones, creando sinergias, transmitiendo experiencias, y valiéndonos del conocimiento del campo de los actores locales.

Pero, claramente, nuestra intervención no basta. Es esencial el esfuerzo colectivo como punto de encuentro donde todos nos autoconvoquemos a crear redes en torno a la innovación en la educación social y el trabajo por la integración de la infancia más vulnerable. Nada de lo que se haga por los niños y niñas cae en saco roto y nosotros, poco a poco, lo estamos comprobando.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest
Share on whatsapp
WhatsApp

Enviar Comentario