Valparaíso

16°C
Scattered clouds

Los miserables. Por Eduardo Poblete Araya, periodista

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on pinterest
Pinterest
Share on email
Email

Esta columna no es para reverenciar la magna obra del francés Victor Hugo, publicada en 1862 y que a través de sus cinco volúmenes y 1090 páginas, nos deleita con una temática que va del amor, el perdón, la convulsión social y política, resumidas en los valores del bien y el mal como antagonista…Esta columna está escrita horas después del empate entre las selecciones de Argentina y Chile por las eliminatorias de Qatar 2022, en el flamante estadio Único de Santiago del Estero, pensando nuevamente en la última aberración de la Conmebol (Coimabol para muchos), tras designar a Brasil como sede de la postergada edición de la Copa América que debió disputarse el año pasado. Un error de proporciones que deja entrever la codicia desmesurada del ente rector del balompié sudamericano, interesado únicamente en la dulce millonada de dólares aportados por los derechos de televisación del evento, y la presión de los sponsors-partners (Adidas y Coca Cola, entre otros), por jugarla contra viento y marea, sin tomar en cuenta los estragos que sigue causando la pandemia del Covid-19.
Miserable que por unanimidad, los 10 presidentes de las federaciones del fútbol sudamericano -incluyendo al errático mandamás de la ANFP, Pablo Millad-, hayan respaldado la iniciativa del ex brazo derecho del corrupto Nicolás Leoz, Alejandro Domínguez (personaje oscuro cuestionado incluso en su Paraguay natal por su dudosa fortuna y sus vínculos con la dictadura de Stroessner), de no volver a postergar la cita continental y jugar a como dé lugar, aun con las alarmantes cifras de muertos y contagiados que lamentablemente ostenta Brasil: 468 mil muertos, casi 20 mil contagios diarios, y cerca de 17 millones de casos desde la aparición den virus.
Miserable que un desquiciado mandatario de Brasil, Jair Bolssonaro, ex militar de ultra derecha y evangélico fanático, homofóbico y machista, haya levantado su pulgar manchado con sangre de millones de sus compatriotas fallecidos, para decir que el coronavirus es “una enfermedad de maricas” y que gustoso su país será anfitrión de la Copa América. Quizás no con el mismo grado de miseria, pero miserable, al fin y al cabo, el inefable Pablo Millad también quiso sentirse “líder” y sin que nadie se lo pidiera (ignorando la opinión de los presidentes de los clubes, entre otras omisiones), en su momento ofreció a Chile como sede, tras la deserción de Colombia inicialmente, y luego la de Argentina; sin considerar el ex intendente del Maule, que el control de la pandemia en nuestro país, no ha sido precisamente un ejemplo. Millad, en su afán por demostrar que es un tipo con personalidad y liderazgo (algo que claramente no tiene), optó por este ejercicio populista, sin preocuparse de materias urgentes que demanda su cargo: Esclarecer el escándalo de usurpación de identidad del arquero de Unión La Calera (¿le tendrá miedo a los empresarios argentinos que administran al club rojo?); mejorar ostensiblemente las competencias del fútbol cadete, de mal en peor en el último lustro; elevar el paupérrimo nivel de la competencia futbolera local, con partidos cada vez más lentos y un espectáculo pobrísimo fecha a fecha; y dignificar la precaria situación de varios planteles del fútbol femenino.
Los números de la pandemia son graves, en rojo intenso, y seguirán aumentado en la medida que miserables como los escritos anteriormente, opten por el dinero fácil y las omisiones de conciencia. Jugar una Copa América, desde ya venida a menos, al no tener público en las tribunas, es un suicidio colectivo que debiese remecer las conciencias de mandatarios y regentes del fútbol continental. Afortunadamente, futbolistas de la jerarquía de Edinson Cavani y Luis Suárez, como también parte del propio seleccionado de Brasil, ya se han opuesto a la realización del torneo. Al menos una alerta de esperanza, honestidad y calidad humana, en medio de tanta miseria, la misma que permitirá jugar una copa marcada por el tremendo riesgo sanitario y la sombra de la muerte como jugador número 12.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on pinterest
Pinterest
Share on email
Email

señal en vivo

Síguenos

NEWSLETTER

Registrate en nuestro boletin y recibe nuestra ultimas noticias y material exclusivo.

Sitio web propiedad de G5 Comunicaciones

Todos los derechos reservados 2021.

Diseño y Desarrollo: Web Developer

secciones
links