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Constituyente Pollyana Rivera: “Los mismos que asumieron la Convención buscando poner fin a abusos y exclusiones, terminaron haciendo uso de privilegios y escribiendo un texto que de aprobarse fragmentará peligrosamente al país”

Constituyente Pollyana Rivera: “Los mismos que asumieron la Convención buscando poner fin a abusos y exclusiones, terminaron haciendo uso de privilegios y escribiendo un texto que de aprobarse fragmentará peligrosamente al país”

La representante por Arica y Parinacota calificó de “derroche innecesario de recursos públicos” el viaje organizado por la Convención a Antofagasta por un costo de 500 millones de pesos y remarcó que la propuesta constitucional que evacuó el pleno, requerirá de múltiples reformas en caso de que vea la luz, “porque en los términos en que está planteada, no se podrá implementar”.

Aclarando que viajó a la capital de la Segunda Región, alojándose en casa de conocidos para no incurrir en mayores gastos, para cerrar el ciclo del trabajo del pleno, “además porque también mi sector debíamos contar la verdad de lo presentado en al borrador constitucional”, la Convencional por Arica, independiente Republicana, Pollyana Rivera, cuestionó en ásperos términos la decisión de la instancia de presentar formalmente el borrador del texto constitucional que evacuó el pleno, en un periplo que tuvo un costo de 500 millones de pesos.

Al respecto, Rivera afirma que “esos mismos convencionales que dicen representar al “pueblo”, a los postergados, a los que menos tienen, decidieron darse otro gustito y hacer este oneroso viaje a Antofagasta, en un gasto suntuario que no era necesario hacer, porque el borrador del texto constitucional que evacuó el pleno ya estaba finalizado”.

En esa línea, la convencional por Arica agrega que “los mismos que hace 10 meses asumieron esta instancia prometiendo poner fin a los abusos y exclusiones, terminan haciendo uso de privilegios inaceptables que a ojos de las personas de a pie resulta una burla y desprecio”.

Por lo mismo, no es casualidad, expresa Pollyana Rivera, que en los días en que estuvieron en Antofagasta, se registraran “funas” en contra de los constituyentes, de personas que les reprochan el alto costo del viaje y su finalidad. “No hay que olvidar que este tipo de derroches se dio también durante el proceso de elaboración del borrador del texto constitucional, como es el caso de una consulta indígena que costó cerca de 300 millones de pesos, que tuvo una muy baja participación y escasa transparencia, tanto en la forma como se realizó, como en los gastos en los que se incurrió”.

Pero a juicio de la convencional de Vamos por Chile, la molestia de la ciudadanía no sólo radicó en el despilfarro de recursos públicos, sino que también en el hecho de que en la ceremonia que se llevó a cabo en las ruinas de Huanchaca, en Antofagasta, para oficializar el borrador del texto, no se colocó ninguna bandera chilena, tampoco se entonó el himno nacional, cuando se supone que se está haciendo una propuesta para tener una nueva Constitución de la República de Chile”.

“Estamos en presencia de un proceso, que de principio a fin ha estado lleno de contradicciones, inconsistencias, trampas y caretas. Esta Constitución que se presentó no es de la República de Chile, sino que indigenista; no está hecha para unir a los chilenos, sino que para ahondar las divisiones; no fue elaborada para representar a todos los ciudadanos, sino que a unos pocos mediante una mayoría circunstancial”, afirma Pollyana Rivera.

La convencional señala que la trampa está en que “se nos dice a los chilenos que con esta nueva Constitución se garantizarán un largo listado de derechos sociales, pero lo cierto es que un gran número de esos derechos no se podrá resguardar, porque por un lado no habrá recursos para financiarlos, y por otro, porque en la práctica no será posible implementarlos”.

“Esto es como querer construir una casa sabiendo que no tienes dinero ahorrado ni en la cuenta bancaria para iniciar el proyecto. De hecho, en el texto podríamos haber garantizado el derecho de los chilenos a viajar a la luna, pero la pregunta es cómo lo hacemos realidad”, puntualiza Rivera.

Después de estos 10 meses de trabajo, llegué al convencimiento de que quienes fueron mayoría en la Convención, en su ánimo revanchista, sectario y panfletario, no estaban interesados en hacer una propuesta constitucional que contribuyese a construir un mejor país, sino que su interés es que con ese texto se termine de desmantelar el actual modelo de desarrollo del país, para abrir las puertas de par en par a la injerencia del Estado como un “gran hermano”, que controle nuestras vidas, nuestras libertades y derechos, teniendo como horizonte el modelo implementado en Venezuela”.

No obstante, la convencional dice mantenerse optimista de que la mayoría de los chilenos despierten de este “influjo”, y que el 4 de septiembre quede expresada en las urnas la enorme decepción que existe con la propuesta constitucional”, concluye.