Valparaíso

16°C
Clear sky
Salud oral y la salud general: la boca dice mucho más de lo que creemos. Por Dra. Cristel Cleveland P. Directora Clínica Odontológica de la Universidad Andrés Bello

Salud oral y la salud general: la boca dice mucho más de lo que creemos. Por Dra. Cristel Cleveland P. Directora Clínica Odontológica de la Universidad Andrés Bello

Nuestro cuerpo funciona gracias a la comunicación y relación de múltiples sistemas que nos permiten gozar de buena salud. La cavidad oral es la puerta de entrada del sistema digestivo, y todo lo que ingrese y ocurra en ella, tendrá impacto en el resto de nuestro organismo. De igual manera, el estado de salud general puede afectar también la salud bucal.

La salud oral no sólo consiste en tener dientes y encías sanos. La boca es habitada por millones de bacterias de diferentes tipos, que se mantienen en equilibrio con buena higiene y controles periódicos con su odontólogo. Esto previene la aparición de caries, gingivitis, periodontitis entre otras, así como también, se pueden prevenir y detectar algunas enfermedades sistémicas que se manifiestan en la cavidad bucal, incluso antes de que se revelen en otras áreas del cuerpo.

Al examinar la boca y la cara, el odontólogo puede identificar signos y síntomas de patologías, así cómo el consumo de ciertos medicamentos y déficit de vitaminas, que tienen efectos importantes en la boca y los dientes. Otros hallazgos en el examen intraoral son hábitos perjudiciales como morder y abrir objetos con los dientes, comerse las uñas, adicciones como el tabaco, consumo de drogas e incluso indicios de violencia doméstica física.

La sequedad bucal, mal aliento y un sabor metálico, pueden ser manifestaciones de enfermedades renales. Cuando detectamos en boca infecciones por hongos o lesiones de origen viral, podemos sospechar de un sistema inmunológico débil. En personas que sufren de enfermedad por reflujo gastro esofágico y bulimia, podemos detectar en los dientes lesiones características a la acción de los ácidos del estómago sobre el esmalte dental.

Pacientes que padecen de leucemia y VIH tienen manifestaciones orales que pueden permitir su derivación y diagnóstico precoz.

Un ejemplo muy concreto de la relación bidireccional entre salud oral y sistémica, se presenta en la diabetes y la enfermedad periodontal. Esta última es una patología que afecta a los tejidos de soporte de nuestros dientes: encías y hueso. Pacientes diabéticos no compensados tienen mayor riesgo de sufrir infecciones en los tejidos periodontales, al mismo tiempo que la periodontitis suele ser más severa y difícil de controlar. Adicionalmente la periodontitis alterará los niveles de glucosa en la sangre, haciendo más difícil controlar la diabetes.

Por otra parte, en mujeres embarazadas, es especialmente importante realizar controles dentales periódicos, ya que la periodontitis se relaciona directamente con partos prematuros y bajo peso al nacer.

Cuando las bacterias que habitan en nuestra boca infectan las encías, pueden ingresar al torrente sanguíneo y en ciertos casos, llegar a inflamar los tejidos de revestimiento interno de las válvulas y cámaras cardíacas, causando una complicación grave conocida como Endocarditis Bacteriana.

Todo lo anterior nos permite afirmar con seguridad, la importancia de mantener estilos de vida saludables, acompañados de buenos hábitos de higiene oral y controles preventivos con su dentista, ya que sin duda nos ayudarán a prevenir y evitar enfermedades más allá de boca y dientes.

Nuestra boca habla todo el tiempo, y suele decir mucho más de lo que creemos.