Nueva exposición del Museo Marítimo Nacional destaca los 125 años de amistad entre Chile y Japón

Nueva exposición del Museo Marítimo Nacional destaca los 125 años de amistad entre Chile y Japón

El 25 de septiembre se conmemoran 125 años de la firma del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre Chile y Japón (1897), hito que marcó el establecimiento formal de las relaciones diplomáticas entre ambos países, cuyos vínculos se inician a mediados del siglo XIX, siendo el océano Pacífico un medio esencial que ha servido de puente para potenciar este intercambio comercial y de cooperación.

Es en este contexto, que durante el mediodía del jueves 22 de septiembre, en dependencias del Museo Marítimo Nacional (MMN) y con la asistencia del Excelentísimo Embajador de Japón en Chile, Shibuya Kazuhisa, del Gobernador de la región de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, de autoridades navales, civiles y representantes de la comunidad nipona en Chile, este centro histórico patrimonial de la Armada, ubicado en el cerro Artillería, inauguró una nueva exposición temporal titulada Chile – Japón, 125 años de amistad a través del Pacífico”.

La muestra, que contó con el apoyo de la Embajada de Japón en Chile, de la Sociedad Japonesa de Beneficencia y de las compañías “Nissui” y “K Line”, presenta, a través de una muestra museográfica de gran contenido, importantes hitos que han marcado esta centenaria amistad a través de las aguas del Pacífico, donde destacan; las relaciones de hermandad y de reconocimiento mutuo que existe entre las marinas de guerra de ambas naciones; la promoción y ayuda recíproca a través de iniciativas y proyectos de cooperación y el intercambio comercial a través de la vía marítima.

Un lugar destacado en esta nueva exhibición ocupa uno de los símbolos de la época y cuyo lazo forjó la relación entre ambas naciones, como lo fue el traspaso del navío de guerra chileno “Esmeralda” III a la Armada Imperial japonesa, buque que fue rebautizado con el nombre de “Izumi” y que tuvo una notable participación en la batalla naval de Tsushima durante la Guerra Ruso-Japonesa.

Respecto a la exhibición, el curador del Museo, Eduardo Rivera, y quien lideró el equipo del MMN que estuvo a cargo de este nuevo montaje, comentó, “Para los chilenos de inicios del siglo XX, el conocimiento de la cultura japonesa vino de la mano del exotismo, primero, y luego de la mano de numerosos inmigrantes nipones que se dedicaron a labores tan distintas como la fabricación de juguetes, la fotografía, la docencia y la instrucción en artes marciales en nuestras fuerzas armadas. Estos contactos están representados en esta exposición por una serie de objetos de cultura tradicional japonesa, como los que llegaban a Valparaíso para el asombro de los porteños. Ya en lo formal, los regalos protocolares entregados en visitas oficiales están presentes en piezas de gran valor simbólico, como un juego de copas para sake entregadas por el almirante Togo a la corbeta General Baquedano en 1908 y que forman parte de la colección de nuestro Museo. Hoy, la cultura japonesa es muy popular en Chile, especialmente por sus notables elementos estéticos, dos obras presentes en esta exposición nos hablan también de aquello. Tanto el Crucero Izumi como La Esmeralda navegando a Vela, del pintor Reiji Iizuka son la expresión de un artista que retrató desde el actuar de la marina japonesa en la Segunda Guerra Mundial, a monstruos de ficción en revistas juveniles, pasando por estos los dos barcos que han unido a Chile y Japón. La investigación científica y el comercio no podían estar ausentes, exhibiendo algunos objetos e imágenes que nos muestran el aporte japonés a la investigación científica y su importante actividad comercial en el mar, representado, por ejemplo, en un interesante modelo a escala en sección de un barco de transporte de vehículos”.

Por su parte, el Director del MMN, Contraalmirante Andrés Rodrigo, señaló: “quiero agradecer a todas las personas e instituciones que se sumaron a este proyecto, el que no sólo nos permitió abrir una nueva sala de exhibiciones, sino también nos motiva a seguir trabajando en ofrecer una variada propuesta cultural a nuestros visitantes y cuyo único objetivo es contribuir en poner en valor el mar, su conocimiento e importancia y, en este caso el revelar un océano Pacífico como un sólido puente para seguir cultivando la excepcional relación de amistad entre Chile y Japón, ahora y siempre”.

Por su parte, y en representación de la comunidad nipona en Chile, el Presidente de la Sociedad Japonesa de Beneficencia, Pablo Sakamoto, añadió: “Cuando el Indo-Pacífico se vuelve más desafiante, creo que tenemos una nueva oportunidad de trabajar unidos a favor de nuestros países. Por eso, quisiera asumir en nombre de los chilenos-japoneses nuestra responsabilidad en esta tarea de trabajar por los próximos 125 años de relaciones bilaterales, contribuyendo a diario en la prosperidad del país que acogió a nuestras familias y del cual somos parte”.

Al término de la inauguración, y con la apertura oficial de la sala como broche de oro, los asistentes pudieron disfrutar de una muestra de la expresión cultural de ambos países, primero con la interpretación musical del coro “Jacarandá” de la Sociedad Japonesa de Beneficencia y luego con una demostración de nuestro baile nacional a cargo de tres exponentes del folclor chileno, el matrimonio conformado por Serapio Astroza y Edith Mejías, de la comuna de San Bernardo y Viviana Zamora en representación de los “Maratonistas de la Cueca”, de la región de Valparaíso.

La actividad finalizó con la ceremonia del rompimiento del barril de sake, ritual tradicional de la cultura nipona, que consistió en romper con un mazo la tapa de madera del barril, la que contenía en su interior esta bebida japonesa, la que al ser rota con éxito fue servida en cajas de madera (masu) a los asistentes para atraer la buena suerte, brindándose de esta forma por la amistad de ambas naciones.

La nueva exposición podrá ser visita de lunes a domingo de 10:00 a 17:30 hrs., en el Museo Marítimo Nacional, ubicado en Paseo 21 de Mayo, N°45, cerro Artillería, Valparaíso, hasta fines del mes de marzo del 2023.