Nuestro puerto de Valparaíso está avanzando en recuperar un espacio que, por años, fue blanco de disputa y debate. La construcción del Parque Barón no solo representa la transformación del borde costero porteño, sino que es el reflejo de una política pública que pone en el centro a las personas y su derecho a recuperar espacios urbanos, y en este caso el acceso al mar desde la ciudad.
“No al Mall Barón” fue la consigna de muchos para frenar, el otrora fallido proyecto que pretendía instalar un centro comercial en el borde costero, esto marcó un punto de inflexión en la forma en que se conciben los espacios públicos en Valparaíso. En 2017, la Corte Suprema declaró ilegal el permiso de edificación, cerrando definitivamente una iniciativa que fue ampliamente cuestionada por organizaciones ciudadanas, urbanistas y defensores del patrimonio. Esta decisión abrió el camino para un desarrollo que respondiera a una sentida necesidad de la comunidad, priorizando el acceso libre y equitativo a la costa.
Hoy, en 2025, con una inversión superior a los 23 mil millones de pesos, el Parque Barón recupera el impulso de sus obras, para materializarse como un espacio pensado para el encuentro, la recreación y la cultura. Con 11 hectáreas de áreas verdes, juegos infantiles, un skatepark, plazas para actividades culturales y paisajismo de bajo consumo hídrico, este proyecto se convertirá en un pulmón verde para la ciudad. Además, su conectividad con el Paseo Wheelwright y la zona urbana, a través de accesos soterrados en los ejes de Avenida Argentina y Francia, garantizará su integración con el resto de la ciudad.
Este proyecto tan sentido para las y los porteños, es parte del Plan Ciudades Justas del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, que busca recuperar el rol del Estado en la generación de valor público, pues el Parque Barón no solo es un proyecto de infraestructura, sino una apuesta por la justicia territorial y la revitalización de espacios con una mirada inclusiva y sostenible.
La rehabilitación de la bodega Simón Bolívar, un inmueble de conservación histórica de 12 mil metros cuadrados, será otro de los hitos dentro del parque, albergando equipamientos urbanos y culturales que contribuirán a la identidad de la ciudad. Se trata de una intervención que respeta la memoria histórica de Valparaíso y la proyecta hacia el futuro, potenciando el desarrollo comercial y turístico de manera armónica con su patrimonio.
Destacar que este proyecto dará vitalidad a la ciudad y fortalecerá el sentido de pertenencia de los porteños y porteñas. Por lo tanto, este es un paso más para avanzar en el desafío que históricamente ha representado recuperar el borde costero y la importancia de este logro, que equilibra el resguardo patrimonial, la actividad portuaria y el acceso ciudadano.
La recuperación de este espacio es y será un triunfo de la comunidad articulada, acompañada de un Gobierno que cumple su compromiso, de velar por un acceso igualitario a espacios públicos para todos y todas. Así, Valparaíso se fortalece con obras como esta, que generan empleos y desarrollo, pero que sobre todo devuelven el acceso a nuestro borde costero y a espacios públicos de calidad para dejar de ser un privilegio y convertirse en un derecho.