El próximo jueves 15 de mayo, el Congreso Nacional enfrentará una decisión crucial. En una sesión extraordinaria, se votará el informe elaborado por la comisión investigadora sobre el programa de identidad de género «Crece con Orgullo» y los tratamientos hormonales aplicados a menores de edad. Este informe expone con claridad una realidad que no puede seguir siendo ignorada: no existe una base científica suficiente que justifique imponer exclusivamente terapias transafirmativas en Chile, ni se puede afirmar que los tratamientos hormonales carezcan de efectos adversos a largo plazo para los niños que los reciben.
Esta votación no solo definirá el curso de políticas públicas relacionadas con la identidad de género, sino que marcará el estándar de protección y cuidado que estamos dispuestos a brindar a nuestros niños. Es imperativo que la Cámara de Diputados respalde este informe, aprobándolo como un paso hacia decisiones médicas y sociales que verdaderamente estén fundamentadas en evidencia científica y orientadas al bienestar integral de los menores.
Apelo con firmeza a la responsabilidad de los parlamentarios y al compromiso de la ciudadanía. La protección de la niñez es un deber ineludible que trasciende ideologías. Necesitamos que los diputados estén presentes en esta sesión histórica y voten con la conciencia de que los derechos y la salud de los niños están en juego.
No es momento de ambigüedades ni de decisiones tomadas al margen de la evidencia. Insto a cada ciudadano a ser parte activa de este proceso: contacten a sus representantes, exijan su apoyo y asegúrense de que comprendan la gravedad de este asunto. Esta es una oportunidad única para corregir un enfoque que, de no ser cuestionado, podría comprometer el futuro de una generación entera.