En medio del debate público sobre la crisis habitacional, consultora en sostenibilidad, identifica un error demográfico de base en la política pública actual que agrava la escasez de viviendas.
En momentos en que el déficit habitacional se ha tomado parte del debate público y es analizado con urgencia por gremios y comandos políticos, una de las causas de fondo sigue sin ser abordada: la política de vivienda está diseñada para un modelo de familia que ya no es la norma en Chile.
Esa es la principal advertencia de E3 Ingeniería, consultora experta en sostenibilidad, que ha desarrollado análisis estadístico para el desarrollo de políticas públicas. “A pesar de los enormes esfuerzos del Estado, el déficit habitacional en Chile no disminuye; aumenta”, advierte Matías Yachan, Gerente General de E3 Ingeniería. “Y cuando se intenta reparar una gotera y esta solo se hace más grande, es difícil calificar la intervención como exitosa”.
Una de las tantas aristas de este problema, y que se ahondó en análisis realizado por esta consultora, identificó un error en la lógica de la política pública: el desacople entre la solución y la demografía. Mientras el Censo de 2010 registraba familias de casi cuatro personas, el de 2024 reveló un promedio de 2.8.
“Este cambio tiene un impacto brutal en la demanda de viviendas y explica, en parte, por qué nuestras soluciones actuales no están funcionando”, señala Yachan. El «Efecto Allegado»: La paradoja de la igualdad
Según E3 Ingeniería, el núcleo del problema que debe resolver la próxima administración radica en la confusión entre «igualdad» (dar a todos lo mismo) y «equidad» (dar a cada uno lo que necesita).
«El problema es que estas viviendas [DS49], cumpliendo con la normativa, se diseñan con tres dormitorios, respondiendo a la necesidad de las familias de hace veinte años», sentencia Yachan.
«Pero hemos olvidado que la composición de nuestra sociedad ya cambió».
El experto señala que esta solución de «igualdad» crea una distorsión estadística que enmascara la crisis. “Aunque las familias vulnerables valoran estos espacios para acoger a familiares —los llamados ‘allegados’—, esta solución transitoria agrava la estadística del déficit, pues esas personas siguen sin tener un techo propio”, explica.
E3 concluye que la solución no es solo construir más, sino construir diferente, migrando a un modelo de equidad basado en datos, un desafío clave para el próximo gobierno.
“Es evidente que, frente a un subsidio estatal, la ‘igualdad’ —dar a todos lo mismo— es una ruta menos polémica que la ‘equidad’ —dar a cada uno lo que necesita—”, afirma Yachan. “Sin embargo, en una sociedad con acceso a una cantidad masiva de datos como la nuestra, avanzar de la igualdad hacia la equidad es más factible que nunca. El Estado tiene las herramientas para hacerlo”.