La fecha comercial, que se realizará este año entre el 28 de noviembre y el 1 de diciembre, presenta una oportunidad clave para que las PYMES chilenas obtengan ganancias sostenibles a través del uso estratégico de la tecnología y escalen sus negocios.
La edición 2025 del Black Friday se presenta como la principal oportunidad del año para que miles de emprendedores chilenos no solo aumenten sus ventas, sino que consoliden la madurez y rentabilidad de sus negocios a través del e-commerce. «Desde Tiendanube destacamos que la clave para un Black Friday exitoso radica en la planificación estratégica y el uso eficiente de herramientas tecnológicas», explica Augusto Otero, Country Manager de Tiendanube Chile.
Este evento, que en su edición de 2024 superó los US$550 millones en ventas, según la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), es la prueba de fuego que permite a las PYMES evolucionar, pasando de la venta transaccional a la construcción de relaciones duraderas con los clientes. Mientras el mercado debate el alto costo de adquisición de clientes y la intensa guerra de precios «Tiendanube ofrece un enfoque basado en soluciones: utilizar la tecnología para proteger el margen y convertir al cliente ocasional en un consumidor asiduo», sostiene Otero
Las claves tecnológicas para el emprendedor
Para garantizar que el aumento del volumen de ventas se traduzca en rentabilidad neta y no solo en flujo de caja, los emprendedores que usan plataformas de e-commerce tienen a su alcance herramientas poderosas y accesibles.
«La plataforma de e-commerce hoy funciona como un centro de control inteligente. El emprendedor chileno debe aprovechar la robustez de las integraciones para delegar tareas críticas a la automatización. Esto les permite concentrarse en lo esencial: el producto y el servicio al cliente. El Black Friday es la oportunidad de demostrar que la tecnología es el gran diferenciador para las marcas», explica Augusto Otero, Country Manager de Tiendanube Chile.
Tiendanube ha identificado cuatro áreas de inversión tecnológica que prometen el mayor retorno para las PYMES durante este pico de ventas:
Gestión de inventario inteligente: El riesgo de un quiebre de stock no es solo un problema operativo, es una promesa de marca rota. La planificación precisa es fundamental para la credibilidad, y justamente con un sistema de gestión de órdenes, es posible asegurar la disponibilidad de stock en todos los canales de venta.
Automatización para la retención post-venta: Un cliente adquirido en Black Friday es mucho más rentable si vuelve a comprar en el futuro. La retención es el arma más fuerte del emprendedor digital, y es por eso que la utilización de herramientas de marketing automation y CRM se vuelven tan necesarias para transformar compras situacionales en una relación de largo plazo.
Flexibilidad logística y experiencia de despacho: La logística es el embajador final de la marca, y la posibilidad de contar con diferentes opciones se vuelve sinónimo de profesionalismo. Al final es el cliente quien elegirá la opción que mejor se adapta a su necesidad
IA y comercio conversacional: La capacidad de respuesta 24/7 ya no es opcional y hoy existen herramientas que logran automatizar este tipo de tareas a través de la inteligencia artificial. Chat Nube, por ejemplo, logra derribar la barrera de la impersonalidad adoptando la voz de la marca y respondiendo consultas o brindando asistencia a los compradores a través de WhatsApp.
Este Black Friday consolidará la profesionalización del e-commerce de aquellos emprendedores que consigan priorizar las herramientas que impulsan la eficiencia y la fidelización sobre el simple descuento. Las PYMES deben estar preparadas para obtener resultados sostenibles y, lo más importante, construir una narrativa de marca que trascienda la estacionalidad del evento.