La pobreza volvió al centro de la discusión pública gracias al Foro Social convocado por Radio Cooperativa y el Hogar de Cristo. No siempre ocurre que el foco mediático se centre en quienes más necesitan del Estado, menos aún en un contexto saturado por encuestas y titulares fugaces. Pero cuando el debate político instala afirmaciones incorrectas, se erosiona la confianza en las instituciones y se debilita la posibilidad de diseñar soluciones serias. Eso ocurrió en algunos pasajes del reciente debate presidencial.
El candidato José Antonio Kast afirmó que «el FOSIS prepara a personas en áreas que no conocen», insinuando que forzamos a emprender en rubros que no desean, con soluciones estandarizadas. Esto es incorrecto. El FOSIS no impone rubros, no direcciona trayectorias productivas y no obliga a nadie a emprender. Nuestro modelo se basa en capacidades, intereses y contextos familiares de quienes acompañamos cada año. Trabajamos con las personas y para ellas.
Quienes han pasado por nuestros programas lo saben. Hay emprendimientos diversos, desde oficios tradicionales hasta servicios innovadores. El FOSIS trabaja, por ejemplo, con mujeres como Daniela, de Valparaíso, quien combina su rol de cuidado con el desarrollo de un negocio de maquillaje y fotografía en eventos, decisión basada en su formación y motivación personal para complementar ambas ofertas. Nuestro rol fue entregar herramientas y apoyo para fortalecer lo que ella ya sabía y quería hacer.
Tampoco es cierto, como sugirió el candidato Kast, que el Estado no coordine esfuerzos en emprendimiento. Desde el primer gobierno del presidente Piñera se avanzó en articular la oferta pública mediante una plataforma única. Ese proceso culminó en el Portal de Emprendimiento durante el gobierno del presidente Gabriel Boric, donde se puede conocer y postular a programas de FOSIS, Indap, Sence, Sernameg, Prodemu, Dedecon y otros servicios. No es una idea futura: existe, funciona y más de 250 mil personas la han usado.

Asimismo, el FOSIS trabaja con instituciones de microfinanzas mediante subsidios a la operación de más de 80 mil microcréditos anuales, permitiendo que miles de emprendedores accedan a financiamiento y acompañamiento de entidades como Fondo Esperanza, Oriencoop y Banigualdad. Hoy buscamos que estas soluciones lleguen también a territorios sin cobertura, como Magallanes y la Antártica Chilena.
La pobreza no se enfrenta con frases efectistas, sino con políticas públicas serias, presencia territorial y programas que reconozcan la diversidad de experiencias humanas. Valoramos que se hable de pobreza, pero llamamos a un debate que informe y ponga por delante a quienes cada día sostienen a sus familias con esfuerzo.
El FOSIS reafirma su compromiso con la superación de la pobreza y con el fortalecimiento de las políticas públicas que hacen posible ese camino. Esa ha sido nuestra labor por más de tres décadas y lo será mientras existan familias que lo necesiten.