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Comasa se incorpora a proyecto UCSC para producir SAF a partir de camelina

La alianza fortalece el desarrollo del proyecto Fondef liderado por el Centro de Energía UCSC y proyecta nuevas capacidades regionales en biomasa, procesos termoquímicos y combustibles sostenibles.

Más allá de los combustibles tradicionales, los residuos agrícolas y forestales podrían transformarse en el futuro en combustible sostenible para la aviación. En ese escenario, la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) continúa fortaleciendo su línea de investigación en combustibles sostenibles de aviación (SAF), tras la incorporación de la empresa Comasa SpA. al proyecto Fondef ID25I10456, iniciativa orientada a la producción de SAF a partir de aceite de camelina. La integración de la empresa representa un avance estratégico para el desarrollo tecnológico del proyecto y para la proyección de futuras capacidades industriales vinculadas a biomasa y energía renovable en la Región del Biobío.

El proyecto es liderado por el Centro de Energía UCSC y forma parte de una línea de trabajo más amplia impulsada por la Universidad en torno a biomasa, procesos termoquímicos y combustibles sostenibles. En esa dirección, actualmente la UCSC se encuentra postulando al Concurso Anillos Regulares de Tecnología 2026 – SCIA con la propuesta “Thermochemical Process for Sustainable Aviation Fuel (SAF) from Lignocellulosic Wastes”, enfocada en avanzar hacia la producción de SAF a partir de residuos lignocelulósicos, especialmente residuos forestales, contando también con el apoyo de Comasa.

La postulación al proyecto Anillo está liderada por la Directora del Centro de Energía UCSC, Dra. Laura Azócar. En la postulación participan como instituciones asociadas la Universidad del Bío-Bío y la Pontificia Universidad Católica de Chile.

El investigador del Centro de Energía UCSC, Dr. René Cabezas, explicó que la incorporación de la empresa “representa un hito muy importante para el desarrollo del proyecto, ya que fortalece la vinculación entre la investigación aplicada que estamos realizando desde la Universidad Católica de la Santísima Concepción y una empresa con experiencia directa en generación de energía renovable a partir de biomasa”.

El académico agregó que Comasa posee una trayectoria vinculada al aprovechamiento energético de biomasa agrícola y forestal, aspecto altamente pertinente para una iniciativa que busca avanzar en la producción de combustibles sostenibles de aviación utilizando materias primas renovables. En esa línea, señaló que “su participación permite incorporar una mirada industrial y territorial al desarrollo tecnológico, complementando el trabajo científico que realizamos desde la universidad”.

Según explicó el Dr. René Cabezas, este aporte resulta relevante porque el desafío no solo consiste en producir SAF a escala de laboratorio, sino también en proyectar cómo estas tecnologías podrían integrarse en futuras cadenas de valor vinculadas a biomasa, energía renovable y combustibles sostenibles en Chile. “Comasa no solo fortalece el proyecto actual, sino que también contribuye a construir una plataforma de colaboración de mayor alcance para el desarrollo de combustibles renovables avanzados”, sostuvo.

La empresa participará como entidad asociada del proyecto, aportando experiencia en valorización energética de biomasa, operación de procesos energéticos y análisis de oportunidades industriales asociadas al uso de recursos renovables. Su rol será principalmente estratégico y técnico, apoyando la discusión sobre proyección industrial, disponibilidad de materias primas renovables, integración energética y posibles rutas de escalamiento.

“Si bien el desarrollo experimental y tecnológico se ejecuta desde la universidad, la participación de Comasa permite contrastar los resultados con una mirada productiva real”, indicó el investigador. En términos simples, agregó, la empresa aporta una perspectiva industrial que ayuda a responder cómo una tecnología desarrollada desde la investigación aplicada puede transformarse en una alternativa con potencial de implementación en el sector energético.

El académico destacó además que esta experiencia será especialmente relevante para futuras etapas de desarrollo tecnológico orientadas al uso de residuos forestales y lignocelulósicos como materia prima para SAF, una línea con alta pertinencia para la Región del Biobío y para el país.

Respecto a la proyección industrial de este tipo de combustibles, el Dr. René Cabezas señaló que el desarrollo de SAF en Chile aún se encuentra en una etapa temprana, por lo que resulta fundamental construir capacidades locales que permitan avanzar desde la investigación científica hacia procesos con mayor nivel de madurez tecnológica. En ese contexto, afirmó que la colaboración con Comasa “aporta una conexión estratégica con el sector productivo”, permitiendo analizar el proyecto no solo desde la perspectiva química o tecnológica, sino también desde su viabilidad operacional, energética y territorial.

Asimismo, indicó que esta articulación contribuye a proyectar el SAF como una alternativa concreta dentro de la transición energética del país, especialmente considerando la necesidad de reducir emisiones en sectores difíciles de descarbonizar, como la aviación. “Además, permite fortalecer capacidades regionales en torno a biomasa, procesos termoquímicos, tecnologías de separación y producción de combustibles renovables avanzados”, afirmó.

Desde la perspectiva del escalamiento tecnológico, el investigador sostuvo que la incorporación de Comasa también prepara el camino para iniciativas de mayor alcance, como la propuesta Anillo actualmente postulada por la UCSC. “Esto es relevante porque permite pasar desde una primera plataforma basada en aceite de camelina hacia una visión más amplia, donde los residuos forestales y otras biomasas disponibles en el territorio puedan transformarse en combustibles sostenibles de alto valor”, explicó.

Cabezas afirmó además que esta alianza puede tener un impacto relevante tanto a nivel regional como nacional, al conectar capacidades universitarias, desarrollo tecnológico e industria energética en torno a un desafío estratégico: la producción de combustibles renovables avanzados.

“A nivel regional, permite fortalecer el vínculo entre investigación aplicada y empresas con experiencia en biomasa y energía renovable, abriendo oportunidades para generar conocimiento, capacidades técnicas y futuras soluciones productivas desde los territorios”, señaló. El académico añadió que esto resulta especialmente importante para una región con fuerte presencia forestal, disponibilidad de biomasa y capacidades instaladas en energía.

Finalmente, sostuvo que el proyecto se alinea con los desafíos nacionales de descarbonización, diversificación de la matriz energética y desarrollo de nuevas industrias sostenibles. “La producción de SAF representa una oportunidad para que Chile avance en combustibles renovables de alto valor, especialmente en un contexto donde la aviación requiere alternativas concretas para disminuir su huella de carbono”, concluyó el investigador del Centro de Energía UCSC.

 

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