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Tras vencer el Covid-19 doctora porteña se reintegró a sus labores en el Hospital de San Antonio

La Doctora Heidie Darwit Parra regresó la noche de ayer (viernes) a sus labores habituales en el Servicio de Urgencia del Hospital Claudio Vicuña de San Antonio, tras vencer una dura batalla contra el Coronavirus Covid -19, que la mantuvo aislada durante 28 días sin poder ver a su pequeño hijo de sólo cinco años.

La Doctora Darwit, quien llegó a trabajar al recinto asistencial en el año 2011, fue una de las primeras funcionarias en contagiarse y también en reintegrarse a sus funciones, tras un auxiliar de aseo del establecimiento cuyo examen resultó positivo, pero que se mantuvo asintomático durante el periodo que duró su cuarentena.

La médico cirujano 42 años que vive encumbrada en uno de los maravillosos cerros de la ciudad de Valparaíso, fue recibida con aplausos por sus compañeros de labores de la Unidad de Emergencia, que la esperaron ansiosos para expresarle su cariño.

¿Cómo estuvo su primer turno tras derrotar el Covid -19?
Agotador. Uno está más cansada, como débil y sensible, por eso me emocioné y me salieron las lágrimas al ver el recibimiento. Es fuerte y difícil volver a trabajar porque como es un virus nuevo y uno ve reportes en Corea u otros países en donde pacientes ya curados se reinfectan semanas después. Sigue existiendo el temor de volver a contagiarse.
Contraer la enfermedad no sólo tiene una carga personal, sino también familiar. En mi caso no pude tocar o abrazar a mi hijo de cinco años por 28 días. La enseñanza que le dejo a mi entorno más cercano es que las personas pueden ser asintomáticas y contagiar, así que hay que mantener las medidas de protección con absolutamente todos, compañeros de trabajo y pacientes con otras patologías, aunque no consulten por cuadros respiratorios.

¿Cómo lo hizo ayer para enfrentar el temor?
Enfrentándolo día a día. Usé harto redes sociales “amigos virtuales” que me hacían reír, con quienes me “burlé” de mi mala suerte. Mi mejor amiga y además colega cayó a la UCI por neumonía Covid. Ella es casi una hermana para mí, así que me enfoqué en ser su apoyo, acompañarla virtualmente y eso también me distrajo de mi enfermedad. Al principio uno piensa siempre lo peor, pero tuve la fuerza que mi cuerpo supo defenderse en forma adecuada, probablemente me sirvió el no fumar, aislarme el mismo día que empezaron los síntomas, el ser relativamente sana.

¿Que rescatarla de este proceso?
La importancia de tener redes de apoyo y de sentirse acompañada. En mi caso mi familia, mis amados padres que respondieron maravillosamente, no sólo cuidando a mi hijo por un mes, si no que además me dejaban comida en bolsitas en el patio y me llamaban para que la bajara a buscar. Amigos escribiéndome, ex compañeros de trabajo de los que no sabía nada, al enterarse que estaba contagiada, se daban el tiempo de mandarme mensajes de fuerza y cariño todos los días. Pertenezco a un grupo maravilloso de mujeres llamado “Doctora Mamá” y en los chat, todas atentas, preocupadas, mandándome mensajes de cariño, apoyo. Incluso otras doctoras a quienes nunca había visto se ofrecieron para ir a comprarme mercadería o medicamentos para mis padres. Mi mamá me preguntaba todos los días como estaba. Cuando le contestaba “mejor” me exigía foto para reportarme que tan bien me veía. En resumen eso. Rescato el cariño y apoyo que nació de mi núcleo, fundamental, porque esta enfermedad es muy dura, no sólo porque los síntomas te botan a la cama, sino porque caes en cama sola, sin poder abrazar o ser apapachada por alguien. Es muy triste la soledad que produce.

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