*A su vez, solicitaron al Ejecutivo una indemnización para vecinos y locatarios que se han visto afectados por actos de violencia y desmanes en las denominadas zonas cero.
Por 67 votos a favor, 52 en contra y 11 abstenciones, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de resolución promovido por la Bancada de Diputados UDI, donde se rechaza la remoción del monumento al General Baquedano desde Plaza Italia y pide al Ejecutivo la adopción de un plan de indemnización para todos los vecinos y locatarios de las denominadas “zona cero”, que se han visto afectados profundamente por la violencia y delincuencia desatada en las calles del país, específicamente en el área cercana a Plaza Italia.
Según consta en el documento, el plan de indemnización busca resarcir los daños y perjuicios a los que se han visto expuestos de forma sistemática hace ya más de un año a actos de violencia y desmanes, debiendo soportar día tras día enfrentamientos con delincuentes, destrucción a sus hogares y negocios, y una afectación gravísima a su calidad de vida.
A su vez, el gremialismo solicitó al Ejecutivo darle suma urgencia al proyecto de ley presentado por la UDI, en orden a sancionar actos vandálicos concertados, de destrucción de propiedad pública y privada, que pone en riesgo la vida de las personas y cause un perjuicio económico, como terrorismo urbano.
El jefe de bancada de la UDI, Juan Antonio Coloma, y su par, Sergio Bobadilla, explicaron que “el vandalismo y la delincuencia ha destruido el comercio local, la vida de barrio y la tranquilidad de todos los vecinos de las denominadas zonas cero”.

“Sólo en lo que respecta a Plaza Baquedano y sus alrededores”, agregaron los legisladores, “casi el 70% del comercio local hoy está cerrado, y muchos de esos locatarios lo han hecho de forma definitiva, principalmente por los constantes daños materiales sufridos en manos de delincuentes que saquean y destruyen el mobiliario para formar barricadas, cuestión que ha sido imposible de resistir atendiendo el alto costo económico y la pérdida de clientes”.
Finalmente, Coloma y Bobadilla subrayaron el “más profundo desacuerdo con la intención del Consejo de Monumentos Nacionales, en orden a remover el monumento del General Baquedano y el Soldado Desconocido, puesto que sería una victoria para los violentistas y una profunda derrota para la democracia”.