La Fiscalía investiga la participación de un cercano militar activo del ejército venezolano, como pieza clave en el secuestro y asesinato del ex uniformado Ronald Ojeda, ocurrido hace ya un año en nuestro país.
Recordemos que el ex teniente fue sacado a la fuerza desde su departamento en la comuna de Independencia y su cuerpo fue encontrado meses después , bajo una capa de concreto, en una toma de la comuna de Maipú, con evidentes señales de haber sido torturado antes de su homicidio.
Así lo revela hoy La Tercera, que se refiere a las diligencias realizadas por el fiscal Héctor Barros, para poder confirmar la presencia de Alexander Granko Arteaga, condecorado por el régimen de Nicolás Maduro en enero de 2024, por su defensa del régimen bolivariano, con la medalla «Orden Bicentenario de la Victoria de Ayacucho».
El uniformado, conocido como «el carnicero de Maduro» y «el barba», es investigado por la Unión Europea, Inglaterra, Canadá y los Estados Unidos, por ser el ejecutor de diversos crímenes políticos, dentro y fuera de las fronteras de Venezuela.
Es por ello que el persecutor, junto a la PDI, analizan huellas dejadas en el lugar del secuestro y el rastro digital de coronel Granko, para determinar su presencia en Chile donde habría coordinado en terreno la operación, y también en Perú, donde se habría efectuado el pago por los servicios a los integrantes de «los piratas del tren de aragua», actualmente detenidos por este hecho y otros delitos en nuestro país.
Incluso, según consigna La Tercera, el Departamento de Justicia de Estados Unidos colabora para determinar la ubicación digital del uniformado venezolano, quien habría dirigido en terreno el secuestro, los interrogatorios y el asesinato de Ojeda, como respuesta al intento de la víctima por desestabilizar al gobierno de Maduro, desde la disidencia, en una operación que fracasó y que obligó su escape a Chile.