La llegada de un recién nacido al hogar despierta muchas emociones y sensaciones, pero, para sus padres, y más aún si son primerizos, llega además un nuevo universo lleno de dudas y de algunos miedos, sobre todo respecto a los cuidados esenciales.
La salud e higiene de tu bebé en cada etapa es sumamente elemental y necesaria, pues ayuda a que el pequeño se sienta fresco, relajado, aprenda sobre una rutina (por más pequeño que sea) y su salud sea óptima.
El aseo es estrictamente necesario para que goce de buena salud y, como es sabido, cada parte del cuerpo requiere de diferentes cuidados e higiene.
RUTINA DE HIGIENE COMPLETA
Un punto elemental respecto a la salud e higiene de tu bebé en cada etapa es el baño. Un bebé no puede sumergirse por completo en el agua hasta dos días luego de la caída del cordón umbilical. Durante ese periodo de tiempo en donde no se lo puede bañar, la higiene de todos los días debe realizarse con una esponja con agua tibia, pasándola por todo el cuerpo, excepto por la zona del cordón.
Hay quienes prefieren utilizar leches limpiadoras especialmente diseñadas para este periodo y también está bien.
El baño del bebé comienza luego de la caída del cordón y de la cicatrización del mismo. Para este momento, existen algunas recomendaciones:
. Utilizar jabón para recién nacido para piel sensible o jabón neutro;
. El agua no debe estar demasiado caliente;
. El secado debe ser con toques delicados, dejando secos los pliegues, los genitales y los dedos para prevenir irritaciones o infecciones;
. Se aconseja un baño todos los días para que el bebé pueda incorporarlo a su rutina. Es un momento en donde se predispone a disfrutar y a relajarse.
Cada parte del cuerpo requiere de cuidados y de higiene específicos y, sobre todo, si se trata de un recién nacido. Por esa razón, también existen los pañales para recién nacidos.
Cordón umbilical: el resto del cordón se cae durante las 2 a 4 semanas de vida. Ser cuidadoso y metódico con la cura del mismo permite evitar problemas y asegurar una buena cicatrización.
El mismo se cura con gasas y alcohol algunas veces al día y es importante tener en cuenta que la caída del mismo no debe acelerarse;
Cabello: el lavado del cabello se realiza durante el baño y se recomienda no utilizar champú agresivo, sino uno especialmente diseñado para bebés. Luego, al peinar el cabello, esto debe hacerse con cepillo de cerdas blandas.
Para el caso de que el bebé tenga costra láctea, se aconseja aplicar aceite de almendras u otro producto concreto en el cuero cabelludo durante algunos minutos y luego retirarlo con el champú;
Piel: luego del baño, una buena idea es hidratar la piel. Muchos bebés descaman la piel, sobre todo en algunas zonas como las muñecas y los tobillos.
La piel, en este momento de vida, es fina y delicada y, si se pretende hidratarla, lo ideal es utilizar aceites vegetales o cremas especiales para bebés que sean hipoalergénicas, sin perfumes ni parabenos.
Pañales: los bebés recién nacidos pueden utilizar los pañales con el mismo nombre o pañales p, de acuerdo a su peso.
Es importante que su zona íntima se encuentre limpia y seca para evitar que se irrite. Se recomienda limpiar los pliegues y secar sin frotar, sino con pequeños y suaves toques. En el caso de las niñas, es importante saber que debe limpiarse desde adelante hacia atrás, para no transportar residuos a la vagina.
Para aquellas personas que prefieren reemplazar las clásicas toallitas húmedas por otro producto, se recomienda optar por esponjas con agua tibia o una leche limpiadora especial.
A TENER EN CUENTA
Los pañales son un producto básico en la salud e higiene de tu bebé en cada etapa por diferentes motivos. No solamente lo mantienen seco, sino que brindan protección a su piel sensible ante irritaciones y sarpullidos. Los pañales aportan comodidad y, en la actualidad, se encuentran diseñados para brindar máxima absorción y confort.
Otra ventaja de los pañales talla p, en el caso de los recién nacidos, es que utilizarlos los protege contra la dermatitis. Este es un inconveniente habitual que se causa por la exposición prolongada a la humedad y fricción y, como los pañales modernos se fabrican para que no haya humedad en la piel, reducen el riesgo de erupciones.
Un bebé seco y cómodo es más probable que duerma mejor. Ya sea que se trate de un recién nacido o de un niño que utiliza pañales m, si los mismos cuentan con máxima absorción, son garantía de que se mantendrá seco durante la noche, durmiendo ininterrumpidamente, lo que es elemental para el óptimo crecimiento y desarrollo.
CÓMO ELEGIR
Escoger el pañal ideal es imprescindible para que bebé se encuentre cómodo y no haya inconvenientes respecto a la salud del mismo. Por este motivo, existen algunos factores determinantes a la hora de comprar este producto:
. Absorción: la capacidad de absorción que tienen los pañales es importante para que el bebé se encuentre seco y no se sienta incómodo. Lo ideal es escoger pañales con distintas capas y que se caractericen por tener un elevado índice de absorción;
. Tamaño y ajuste: de acuerdo a la edad y al peso, el bebé utilizará pañales talla m, o más grandes o más chicos. Lo importante en ese sentido es que no haya fugas y el bebé se encuentre cómodo;
. Material: los materiales de fabricación de los pañales deben ser suaves y delicados, pues la piel de los bebés también lo es. Se recomienda evitar los pañales que poseen productos químicos que pueden ser agresivos con el bebé o que contienen perfumes que puedan causar irritación en la piel;
Precio: aunque, en ocasiones, puede parecer un negocio optar por la opción más barata porque, en principio, los pañales se desechan con mayor frecuencia, lo cierto es que debe considerarse la calidad y las ventajas de los pañales antes de mirar el precio. La inversión en pañales más costosos puede significar, en un mediano o largo plazo, el ahorro de dinero al no necesitar cambios con frecuencia.
RECOMENDACIONES
Se aconseja cambiar el pañal frecuentemente para asegurarse de que la piel del bebé se mantenga seca y sin irritaciones. Una regla general indica que, lo ideal, es que este cambio ocurra cada dos o tres horas o apenas se ensucie.
Al momento de la higiene, lo ideal es una limpieza profunda en la zona del pañal. Pueden utilizarse las clásicas toallas limpiadoras, pañitos con agua tibia u otros productos especialmente diseñados para esta tarea.
Luego, se recomienda aplicar crema para que la piel del bebé se encuentre protegida ante el roce con el pañal. Las que contienen ingredientes naturales son de las más elegidas.
Por último, es importante mantenerse atento a cualquier síntoma de alergia o reacción al material de los pañales. Si, por ejemplo, la zona está enrojecida, hinchada o el bebé siente molestias, se recomienda cambiar de marca o tipo de pañal.
Los pañales, fundamentales en la rutina
Los pañales cumplen un papel fundamental en la rutina de cuidado de un bebé y brindan diferentes beneficios, pues mantienen una higiene adecuada y aporta comodidad y frescura al bebé.
La inversión de tiempo en comprender la importancia de los mismos y la toma de decisiones informadas puede hacer la gran diferencia respecto al cuidado de los más pequeños.