A partir del 1 de octubre de 2025, el Servicio de Impuestos Internos (SII) implementará nuevas exigencias para reforzar el cumplimiento tributario en Chile.
La Circular N°38, publicada el 30 de abril de 2025, establece que diversas entidades deberán verificar que sus usuarios o clientes hayan iniciado actividades económicas ante el SII. En caso contrario, deberán asumir un anticipo tributario adicional o retener parte del IVA asociado a las transacciones.
Según cifras oficiales, aproximadamente el 26% de los trabajadores independientes y microemprendedores digitales en Chile no están formalizados, lo que impide al Estado recaudar impuestos como el IVA y fiscalizar adecuadamente las operaciones. Con esta normativa, se busca cerrar esa brecha y fomentar la formalización en el comercio digital.
Los sectores obligados a exigir la acreditación de inicio de actividades son:
- Municipalidades y Gobiernos Regionales: Deberán exigir esta acreditación para autorizar actividades económicas como patentes comerciales y licitaciones públicas.
- Bancos Comerciales: Exigirán el cumplimiento tributario a las empresas para otorgar créditos.
- Proveedores de Medios de Pago Electrónico: Será un requisito al contratar servicios como terminales de pago electrónico.
- Plataformas Digitales de Intermediación (Marketplaces): Los comercios que vendan a través de ellas deberán cumplir con esta validación.
Según el CEO de Finvix, Andrés Garbarini, “esto exigirá a las grandes empresas implementar validaciones tributarias más rigurosas y enfrentar procesos contables más complejos”, explica.
Si las empresas no pueden verificar el cumplimiento tributario de sus clientes, deberán retener un porcentaje del IVA asociado a la transacción. Esta retención no podrá ser utilizada como crédito fiscal, lo que podría afectar la liquidez de los clientes y emprendedores que no se ajusten a las nuevas disposiciones, además de obligar a las empresas a retener y pagar el IVA de un tercero.
Frente a estos cambios, la automatización de controles y la integración en los procesos, como la facturación electrónica, resultan fundamentales. “Sin el control y gestión adecuado, las empresas pueden enfrentar desde errores en el manejo de IVAs hasta multas que alcanzan hasta tres veces el impuesto eludido por incumplimiento”, advierte el experto.
Estos nuevos escenarios obligan a las empresas a contar con soluciones tecnológicas que ofrezcan beneficios clave en sus procesos de facturación, como la validaciones tributarias de contribuyentes previas a la emisión de una factura y correcta conciliación de ventas.
“Proveer un sistema robusto permite a las grandes empresas no solo asegurar el cumplimiento normativo en su facturación, sino también responder ágilmente a los constantes cambios regulatorios que impactan en su negocio y en sus socios estratégicos, permitiéndoles así enfocarse en su crecimiento en lugar de enfrentar problemas tributarios prevenibles”, concluye el CEO de Finvix.