Una investigación que llevaba un año por parte de carabineros sumado a las decenas de denuncias de vecinos del sector, lograron la noche de este viernes, desbaratar una casa que funcionaba ilegalmente como local de fiestas clandestinas.
Es por ello que personal municipal y de la novena comisaría allanaron un domicilio ubicado en calle Rivera con Alcázar, incautando numerosos artículos para estas celebraciones hasta alta hora de la madrugada.
El capitán Walter Sprint, de la novena comisaría señalo a G5 Noticias que «recibimos una orden de entrada y registro del juzgado de policía local que hacía ventas de alcohol y fiestas clandestinas donde se pudo incautar todos los elementos para la elaboración. Además finalizar con estas fiestas clandestinas en horario inhábil que provocaban molestias en los vecinos y además infringía la ley de ventas.»
A la finalización de este operativo, vecinos del sector reaccionaron aplaudiendo la acción policial, dando un espaldarazo a la labor.
En tanto, el dueño del local quedó citado al local, mientras el recinto quedó clausurado por segunda vez en el año.