Buscar

Los perfiles con mayor proyección de transformación por IA: estas funciones cambiarán de forma más profunda en los próximos años

La nutrióloga Catalina Fullerton propone hábitos concretos y sostenibles para incorporar el autocuidado a la rutina diaria. La iniciativa Vive Ligero, del laboratorio Novo Nordisk, invita a dejar de aplazar el cuidado de la salud con herramientas para abordar el sobrepeso y la obesidad

La alianza busca transformar relaves, silicato de hierro y escombros mineros en insumos para infraestructura pública, generando las condiciones técnicas y regulatorias para escalar la economía circular y reducir la huella ambiental del desarrollo de obras en Chile.

Alrededor de una cuarta parte de los puestos laborales actuales se verá transformada por la IA en la próxima década, de acuerdo con estimaciones recientes sobre el impacto de estas tecnologías en el empleo. Esto no significa que todos desaparezcan, pues hay muchas labores que mejorarán “sin perder calidad” gracias a esta nueva tecnología.

La irrupción de la inteligencia artificial generativa está modificando la estructura del mercado laboral y los cambios más significativos recaen en grupos profesionales específicos, altamente expuestos a la automatización de tareas rutinarias o cognitivamente repetitivas. De acuerdo con un estudio reciente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los trabajos intensivos en procesamiento de información, gestión documental, redacción estructurada, manejo de datos y análisis operativo presentan altos puntajes de exposición en el índice GENOE, que mide la susceptibilidad técnica de las ocupaciones a la transformación basada en IA.

Dentro de ese segmento sobresalen los administrativos de oficina, asistentes ejecutivos, digitadores, analistas de back office, contadores, abogados y especialistas de políticas públicas, cuyas tareas pueden ser aceleradas con IA sin pérdida de calidad. Esta evidencia coincide con el diagnóstico de la OCDE, que identifica a los roles administrativos como los más afectados por tecnologías de automatización, mientras que aquellos que dependen del contacto humano, como salud, educación o servicios sociales, muestran menor riesgo de sustitución directa y tienden a incorporar la IA como apoyo más que como reemplazo.

Distintos organismos internacionales proyectan que, de aquí a 2030, alrededor de entre una cuarta y una tercera parte de los empleos verá transformado su contenido, y que gran parte de esa transformación se concentrará precisamente en los roles donde la IA puede asumir funciones repetitivas o predecibles. La eliminación de tareas administrativas rutinarias, el análisis automatizado de documentos, la redacción asistida, el procesamiento de información y la clasificación de datos son algunos de los procesos que están cambiando con mayor velocidad.

En Chile, donde el empleo administrativo constituye una fracción relevante del trabajo formal, la transición tiene un impacto inmediato: grandes volúmenes de tareas que antes requerían horas de digitación y síntesis hoy pueden realizarse en minutos. Esto abre espacio para que los trabajadores se concentren en funciones de mayor valor agregado, como la coordinación de equipos, la atención personalizada y la toma de decisiones informadas.

Desde Skillnest, una de las principales academias tecnológicas de la región, su CEO Sebastián Espinosa observa este fenómeno diariamente en los procesos formativos. Señala que los perfiles administrativos y profesionales altamente expuestos son los que más rápido ven mejoras al incorporar IA, no porque sus empleos desaparezcan, sino porque su rol evoluciona hacia funciones de mayor autonomía, coordinación y criterio.

Según explica Espinosa, los estudiantes que se entrenan en IA pueden estar operativos en pocas semanas, dado que las competencias fundamentales no requieren conocimientos avanzados en habilidades digitales, sino dominio práctico de herramientas, capacidad de redactar instrucciones adecuadas (prompts), comprensión de flujos de trabajo y manejo básico de datos. En los programas intensivos, los participantes suelen alcanzar un nivel funcional entre cuatro y ocho semanas, mientras que una especialización más profunda —como la orientada al análisis avanzado o la automatización de procesos complejos— toma entre tres y seis meses.

Espinosa afirma que los cambios no se limitan al aumento de productividad: también se observa una disminución clara de la carga operativa y un desplazamiento del valor del trabajo hacia habilidades humanas, como interpretación, gestión de excepciones, comunicación y toma de decisiones. Según presentaciones recientes de la OCDE sobre IA y empleo, la mayoría de los trabajadores que ya utilizan estas herramientas reporta desempeñarse mejor con su apoyo, lo que sugiere que la clave está en el uso responsable y complementario de la tecnología.

En ese contexto, los perfiles de mayor transformación no serán reemplazados, sino redefinidos. La diferencia entre mantenerse vigente o quedar rezagado dependerá de la velocidad con que trabajadores y organizaciones adopten herramientas de IA, actualicen sus competencias y reconfiguren sus procesos en torno a estas nuevas capacidades digitales.

noticias relacionadas

El lanzamiento del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman vivido en primera persona por un astrónomo del CATA involucrado en la misión

Cuando una foto ya no prueba que algo ocurrió: el desafío que abre la inteligencia artificial

IA en minería: asistentes inteligentes buscan mejorar la seguridad, reducir tiempo y bajar costos en faenas

Industrial Cyber Summit 2026 reunió a más de 400 asistentes y abordó los desafíos del phishing y la IA para las industrias