Vecinos del sector de Miraflores expresaron su preocupación y molestia por un nuevo y grave problema en las redes de agua potable y alcantarillado, ocurrido la madrugada del 1 de enero en el sector de la Población Navarino, específicamente entre la Iglesia de Piedra y el Estadio Municipal, lo que ha derivado en permanentes colapsos y roturas, especialmente tras la rotura en la matriz principal de agua potable de la empresa Esval.
«Lo que comenzó como un hecho aislado se ha transformado en una situación crítica y recurrente, con una frecuencia de hasta un evento por semana. La madrugada de hoy 1 de Enero se registró un nuevo incidente de gran gravedad, el cual ha mantenido a los vecinos sin suministro de agua potable por extensas horas y con el tránsito interrumpido debido a trabajos de reparación de emergencia en la avenida principal de Miraflores. Esta situación ha deteriorado profundamente la calidad de vida de nuestra comunidad, llegando incluso en eventos pasados hace pocas semanas a verse afectadas viviendas por anegamientos productos de las roturas de estas matrices», sostuvo Javier Alvarado, presidente de la directiva en la Población Navarino de Miraflores, en Viña del Mar.
Los habitantes de la zona, representados por la dirigencia vecinal explicaron que los prinicipales efectos de este problema pasan por la infraestructura y la conectividad, ya que «la problemática no se limita al suministro. La subida Lusitania y la avenida Las Rejas, accesos principales hacia la parte alta del sector y vías fundamentales para quienes nos desplazamos hacia el plan de Viña del Mar, presentan daños severos en sus calzadas. Esto afecta directamente el flujo de la locomoción colectiva y el tránsito de vehículos particulares, aumentando la inseguridad vial», sostuvo el dirigente.
Es por eso que Alvarado hizo «un llamado urgente a Esval, a la Municipalidad de Viña del Mar y a las autoridades pertinentes para que se hagan presentes en el lugar y entreguen soluciones definitivas, no parches temporales», y concluyó aseverando que «ante la falta de respuestas concretas y el estado de vulnerabilidad actual, como comunidad hemos tomado la decisión de iniciar acciones legales contra quienes resulten responsables de estos perjuicios».
»La situación se ha vuelto intolerable y exigimos el respeto a nuestro derecho de vivir en un entorno digno y con servicios básicos garantizados», concluyó.



