La publicación del reglamento por parte del Servicio de Impuestos Internos (SII) y el Ministerio de Hacienda pone en marcha la modificación a la Ley N° 825, que crea un régimen tributario simplificado para feriantes. La medida busca promover la formalización, digitalizar los pagos y reducir las brechas entre la economía popular y el sistema tributario formal.
La reciente publicación del reglamento del Régimen Tributario Especial para feriantes por parte del Servicio de Impuestos Internos (SII) y el Ministerio de Hacienda marca el inicio de una nueva etapa para el comercio en ferias libres de Chile. Este hito concreta la modificación a la Ley N° 825, promulgada en mayo pasado, que busca simplificar la tributación, promover los pagos electrónicos y fortalecer la formalización de uno de los sectores más tradicionales del país. “Este nuevo régimen es una señal potente de modernización con sentido social, que acerca la tecnología y la formalización a los emprendedores que día a día sostienen la economía local”, destaca Nicole Revillot, Country Manager de TUU by Haulmer.
El impacto de esta medida cobra especial relevancia considerando la magnitud del sector: según mostró el último catastro del Ministerio de Economía y el Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec), entre 2016 y 2025 la cantidad de ferias libres en Chile creció de 1.114 a 1.455, un aumento del 31% en una década. En el mismo periodo, los puestos pasaron de 113.112 a 163.165, elevando el promedio por feria de 102 a 111. El informe también estima que en 2025 el sector generaría hasta 440.000 empleos, frente a los 340.000 registrados en 2016, lo que representa un crecimiento del 30% en la fuerza laboral vinculada a esta actividad.
La medida, que reemplaza el IVA del 19% por un impuesto sustitutivo del 1,5% aplicado sobre ventas realizadas mediante pagos electrónicos autorizados por el SII, representa una transformación estructural en la manera en que los pequeños comerciantes se relacionan con el sistema tributario.
“El nuevo régimen no sólo simplifica el cumplimiento tributario, sino que también abre la puerta a la inclusión financiera y digital para miles de emprendedores del comercio local, pero para que este cambio sea exitoso, la tecnología debe ser un facilitador real. Como industria, tenemos el desafío de acompañar a los feriantes en la adopción de medios de pago electrónicos, garantizando que este proceso sea accesible, transparente y beneficioso para todos”, agrega Revillot.
Con la entrada en vigencia del reglamento, los feriantes podrán inscribirse en el nuevo régimen, y quienes lo hagan quedarán incorporados oficialmente desde enero de 2026. Desde el mes siguiente a su inscripción, los contribuyentes quedarán liberados de presentar declaraciones de impuestos y de llevar contabilidad, ya que el impuesto será retenido automáticamente por los proveedores de pago electrónico y pagado mensualmente al SII.
El reglamento precisa que podrán acogerse a este régimen solo las personas naturales que desarrollen su actividad comercial en ferias libres, cuenten con patente municipal vigente y hayan iniciado actividades ante el SII. Las empresas individuales de responsabilidad limitada, comunidades y sociedades no podrán acceder al beneficio.
Asimismo, se establece un límite máximo del 3,5% en los costos por transacción, cifra que incluye la comisión del servicio, el IVA y el impuesto sustitutivo, garantizando certeza y transparencia para los comerciantes.
Los proveedores de pago electrónico ya inscritos para operar con los comerciantes que se acojan al Régimen de Tributación Especial son TUU, Compraquí, BancoEstado y SumUp, todos autorizados por el SII para procesar las ventas electrónicas sujetas al nuevo impuesto del 1,5%. “Para TUU, ser parte de los primeros proveedores en implementar este nuevo régimen es un compromiso con la digitalización inclusiva. Estamos convencidos de que las ferias libres no solo merecen una solución moderna, sino también justa y fácil de usar”, concluye Revillot.
El nuevo sistema representa una modernización histórica para las ferias libres, integrando la tecnología al corazón del comercio popular chileno. Con menos burocracia, mayor trazabilidad y reglas claras, el Régimen Tributario Especial se perfila como una herramienta concreta para impulsar la formalización, la digitalización y la equidad tributaria.