En el marco de la conmemoración de los 200 años de la incorporación de Chiloé al territorio nacional, el proyecto “Upa, Chalupa: Dos siglos de memorias constructivas y rutas de mar por Chiloé y la Patagonia Insular Occidental” se consolida como una iniciativa emblemática del Bicentenario, impulsada por la Subdirección de Patrimonio Cultural Inmaterial del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (SERPAT), Región de Los Lagos.
El proyecto, que cuenta con Sello Bicentenario 2025 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, tiene como objetivo la valorización de la carpintería de ribera y de los modelos tradicionales de navegación, particularmente la chalupa, en coherencia con los objetivos del Plan de Salvaguardia de la Carpintería de Ribera de la Región de Los Lagos.
La iniciativa se desarrolló entre los meses de agosto y noviembre en la ciudad de Quellón, teniendo como responsable al carpintero de ribera Ambrosio Aguilar, quien lideró la construcción de una chalupa a vela utilizando técnicas y saberes tradicionales del archipiélago. Finalizado este proceso, la embarcación fue trasladada desde Quellón hasta la ciudad de Ancud, donde será parte del Festival Náutico, instancia en la que se relevará el patrimonio marítimo y la memoria asociada a las rutas de mar del sur austral.
Durante los días del encuentro, la chalupa estará disponible para su navegación, permitiendo una experiencia viva y activa del patrimonio cultural inmaterial, en la que la comunidad y los visitantes podrán apreciar en funcionamiento una embarcación construida bajo los principios tradicionales de la carpintería de ribera chilota.
Posteriormente, la chalupa será trasladada a la comuna de Calbuco, donde quedará en comodato a la organización Kalfüarte, quienes forman parte del registro del Programa Puntos de Cultura Comunitario del ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, asegurando su proyección territorial, su uso comunitario y la continuidad de los procesos de salvaguardia, difusión y puesta en valor del patrimonio marítimo de la región, la transmisión intergeneracional de saberes y el reconocimiento de las comunidades portadoras como protagonistas del patrimonio vivo del sur de Chile.