Un estudio de OKTO revela que 1 de cada 3 usuarios en Chile y la región no vuelve a una plataforma tras una mala experiencia de pago, en un contexto donde la espontaneidad y la inmediatez están transformando el comercio digital, y el iGaming.
El consumidor digital en Chile está cambiando más rápido de lo que muchas empresas pueden adaptarse. La llamada economía de la impaciencia – marcada por decisiones impulsivas, expectativas de inmediatez y una tolerancia mínima a la fricción- está redefiniendo la manera en que los usuarios interactúan con plataformas digitales.
Así lo revelan los hallazgos preliminares de una nueva investigación de OKTO, empresa global de pagos digitales para plataformas de alto tráfico e iGaming, realizada entre consumidores de Chile, Argentina y Brasil. Según el estudio, un 41% de los usuarios describe su comportamiento de consumo digital como “casi exclusivamente espontáneo”, es decir, no planificado, lo que eleva de forma significativa las exigencias sobre la experiencia técnica.
La paciencia digital hoy se mide en segundos. El 29% de los encuestados abandona una transacción si el proceso tarda más de 30 segundos, mientras que un 18% espera una experiencia prácticamente instantánea, en menos de cinco segundos.
El impacto de una mala experiencia suele ser definitivo. Ante una transacción fallida o excesivamente lenta, un 18% de los usuarios abandona de inmediato y migra a otra plataforma, mientras que un 35% declara que no volvería a utilizar ese servicio en el futuro, confirmando la fragilidad de la confianza digital.
En Chile, los medios de pago se han vuelto un factor decisivo en la elección de plataformas digitales, particularmente en servicios de entretenimiento online, gaming e iGaming, donde la rapidez y la conveniencia son claves. Cerca del 60% de los usuarios define dónde operar según cómo puede pagar, y dos de cada diez abandona una plataforma de inmediato si no encuentra su método o billetera digital preferida, una conducta que también se observa en el comercio digital tradicional.
La radiografía de OKTO permite identificar tres rasgos que hoy definen al nuevo consumidor digital en Chile y la región. En primer lugar, la espontaneidad: una forma de consumo marcada por decisiones impulsivas, que se toman en segundos y que exigen respuestas inmediatas por parte de las plataformas. Segundo, la fragilidad de la confianza digital, en un entorno de alta fricción donde una sola experiencia negativa suele ser suficiente para que el usuario abandone un servicio sin otorgar segundas oportunidades. Finalmente, aparece una brecha de personalización cada vez más evidente: aunque los consumidores esperan experiencias adaptadas a sus hábitos y preferencias, solo una de cada tres empresas logra cumplir efectivamente con esa expectativa.
“Los resultados muestran que la ventana para captar y mantener la atención de un usuario es cada vez más pequeña”, explica Edward Chandler, CEO Global de OKTO. “En un contexto de transacciones cada vez más impulsivas, la velocidad, la precisión y la confianza dejan de ser atributos deseables y pasan a ser condiciones mínimas. Una experiencia de pago deficiente puede cerrar la puerta de forma definitiva”.