Tras el contundente respaldo en la Cámara, los parlamentarios instaron a la Cámara Alta a despachar a ley el proyecto que reconoce a estas disciplinas como deporte y filosofía de vida. La iniciativa busca terminar con décadas de estigmatización y controles administrativos injustificados bajo la Ley de Control de Armas.
En una jornada clave para miles de deportistas, el diputado Roberto Arroyo (PSC) y el presidente de la Comisión de Deportes de la Cámara, Jorge Guzmán (Evópoli), hicieron un llamado urgente al Senado para que apruebe con celeridad el proyecto de ley que reconoce a las artes marciales como deporte, permitiendo que esta histórica demanda se convierta finalmente en Ley de la República.
El proyecto, que ya superó su discusión técnica en la Cámara de Diputados, busca sacar a disciplinas como el karate, judo o taekwondo de la tutela de la Dirección General de Movilización Nacional (DGMN), eliminando la lógica de «control de armas» para integrarlas definitivamente al ámbito de la formación y la vida sana.
El diputado Roberto Arroyo (PSC), quien además es un reconocido karateka cinturón negro, manifestó que «Hoy es un día histórico. La ley de artes marciales representa un acto de justicia largamente esperado, que es dejar de tratar a esta disciplina bajo la lógica de la ley del control de armas para reconocerla plenamente como lo que son, parte del deporte y la formación. Este cambio permitirá que las artes marciales prosperen y que las familias accedan a ellas sin estigmas. Por todos los artistas marciales de Chile, esperamos que el Senado actúe con rapidez y que muy pronto esto sea Ley de la República. ¡Viva Chile!».
Por su parte, el diputado Jorge Guzmán (Evópoli), presidente de la Comisión de Deportes, enfatizó que la normativa actual es desproporcionada y carece de sentido pedagógico, por lo que «estamos orgullosos de este proyecto de reparación histórica. No es justo que niños y adultos mayores sean tratados como si manejaran armas cuando practican un deporte y una filosofía de vida. Hicimos una discusión muy seria en la Comisión y ahora esperamos que el Senado esté a la altura de las circunstancias. Queremos que en marzo ya podamos celebrar que las artes marciales son reconocidas como un deporte en Chile. Agradecemos a todos los maestros e instructores que aportaron para que este proyecto avance hacia su meta final».
Llamado a la Cámara Alta
Los legisladores insistieron en que la aprobación en el Senado es fundamental para que las academias de artes marciales puedan acceder a financiamiento público y fondos de fomento deportivo sin las trabas burocráticas actuales. Con el despacho de este proyecto, Chile se alinearía con los estándares internacionales, tratando a sus deportistas bajo criterios de salud y superación personal, y no bajo vigilancia militar o de control de armamento.