Buscar

Cómo elegir colchón: Guía para encontrar tu descanso perfecto

La estatal dio a conocer las acciones concretas con las que se ha hecho cargo de las percepciones del impacto de sus operaciones, la manera en la que ha apoyado el desarrollo local y cómo ha promovido un relacionamiento territorial transparente y cercano, con una inversión total superior a los $470 millones.

Elegir un colchón adecuado es una de las decisiones más importantes para tu salud y bienestar. Pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida durmiendo, y la calidad de ese descanso depende en gran medida del soporte que recibimos durante la noche. Si te levantas con dolores de espalda, cansado o simplemente sientes que no descansas bien, probablemente sea momento de evaluar si tu colchón actual se adapta realmente a tus necesidades.

En esta guía te explicaremos cómo elegir colchón considerando factores clave como tu peso corporal, la posición en la que duermes habitualmente y los problemas de espalda que puedas tener. También compararemos los principales tipos de colchones disponibles en el mercado para que puedas tomar una decisión informada.

Tipos de colchones: características y diferencias

Antes de profundizar en cómo seleccionar el colchón ideal para ti, es fundamental conocer los tipos de colchones disponibles y sus características distintivas. Cada tecnología ofrece beneficios específicos que se adaptan a diferentes necesidades.

Colchones de espuma

Los colchones de espuma están fabricados en poliuretano, y cuanto más densos son (siendo 25 Kg/m³ la medida mínima), mejor resistencia y mayor firmeza brindan. Proporcionan una gran firmeza, son bastante económicos y promueven la relajación muscular, garantizando una distribución uniforme del peso y adaptándose a todo tipo de cuerpos.

Las espumas de alta resistencia (HR) destacan por su durabilidad y capacidad para adaptarse según el peso de cada área del cuerpo. Sin embargo, la durabilidad de los colchones de espuma es inferior a los de resorte, con un tiempo de vida útil de 5 a 6 años cuando es usado de forma adecuada.

Colchones de resortes

Hay tres tipos principales de colchones de muelles: los de hilo continuo, los de muelles embolsados y los bicónicos. Los colchones de muelles embolsados tienen cada muelle independiente y mantienen la firmeza sin afectar al conjunto, sin que la presión en otra zona del colchón los condicione.

Los colchones de muelles son altamente transpirables y no absorben la humedad, por lo que son indicados para personas que suden. Además, tienen una vida útil más larga que los de espuma, proporcionan una incontestable firmeza y grandes niveles de amortiguación, siendo ideal para personas corpulentas o con sobrepeso.

Colchones de memory foam (viscoelástica)

La espuma viscoelástica se adapta al cuerpo respondiendo al calor y la presión, moldeándose a tu forma y proporcionando un soporte personalizado. Los colchones de espuma se adaptan perfectamente a la forma del cuerpo, distribuyen el peso de manera uniforme y reducen los puntos de presión en caderas, hombros y columna.

Una consideración importante es que los colchones memory foam retienen más calor que los de resortes porque la espuma viscoelástica es densa y no permite un flujo de aire muy eficiente, mientras que los de resortes independientes permiten un mayor flujo de aire.

Colchones híbridos

Los colchones híbridos combinan lo mejor de ambos mundos. Un colchón híbrido combina muelles con visco, brindando un apoyo extra en comparación con colchones que solamente consisten de visco. Los resortes ofrecen beneficios adicionales en términos de mayor transpirabilidad, soporte y durabilidad, mantienen su forma mucho mejor que la espuma a lo largo de la vida útil del colchón, y su capacidad para permitir un flujo de aire libre asegura que el calor no quede atrapado.

Cómo elegir colchón según tu peso corporal

Tu peso corporal es uno de los factores más determinantes al momento de seleccionar un colchón. El Índice de Masa Corporal (IMC) te ayudará a identificar qué nivel de firmeza necesitas.

Como regla general, cuanto mayor sea el peso corporal, más firme deberá ser el colchón en el que se duerma para que soporte adecuadamente el cuerpo. El IMC o Índice de Masa Corporal se calcula dividiendo tu peso por el cuadrado de tu estatura.

Peso bajo a normal (IMC 18.5-24.9)

Si tu Índice de Masa Corporal es bajo, es decir eres un durmiente delgado o estás en la media, podrás elegir cualquier tipo de colchón, pudiendo optar por colchones de muelles si te gusta dormir sobre un colchón firme, o colchones de espumación HR, látex, muelles ensacados, combinados con acolchados de viscoelástica si prefieres tener una sensación de adaptabilidad.

Sobrepeso (IMC 25-29.9)

Las personas con sobrepeso requieren colchones de firmeza media-alta, siendo fundamental elegir un colchón que proporcione suficiente soporte para evitar hundimientos excesivos que desalineen la columna vertebral, siendo los colchones de muelles ensacados o híbridos las opciones más recomendadas.

Peso elevado (IMC ≥30)

Si la persona tiene un IMC elevado, lo mejor es optar por un colchón muy firme, especialmente en la pelvis, las caderas y los glúteos, siendo los colchones de látex natural con hasta 7 zonas de apoyo y una densidad de hasta 95 kg/m³ recomendables para personas con un peso corporal elevado (de 80 a 110 kg).

La posición al dormir: factor clave en tu elección

La posición que adoptamos al dormir tiene un impacto directo en las necesidades de soporte y comodidad, siendo crucial para prevenir dolores musculares y garantizar un sueño reparador.

Dormir boca arriba

Dormir boca arriba es una de las posturas más saludables siempre que tu colchón te ofrezca un soporte uniforme, siendo ideal que mantenga la alineación natural de la columna, evitando que la zona lumbar se hunda. Para esta posición, se recomienda un colchón de firmeza media a media-alta que mantenga la columna alineada y evite hundimientos en la zona lumbar, necesitando firmeza media-alta o alta si superas los 90 kg.

Dormir de lado

Dormir de lado es una de las posiciones más comunes y genera mayor presión en los hombros y las caderas, siendo fundamental elegir un colchón que ofrezca un buen alivio de presión, ya que los colchones demasiado firmes pueden causar molestias mientras que uno demasiado blando puede comprometer la alineación de la columna, siendo los colchones de firmeza media los más adecuados.

Las personas que duermen de lado necesitan un colchón que permita que hombros y caderas se hundan ligeramente para mantener la columna recta, siendo ideal una firmeza media o media-baja si pesas menos de 70 kg, pero si superas los 80-90 kg, necesitarás firmeza media-alta con buenas capas de acolchamiento viscoelástico o látex.

Dormir boca abajo

Dormir boca abajo es la posición más exigente para el colchón, ya que requiere una superficie firme que evite que las caderas se hundan y creen una torsión en la columna, necesitando colchones más firmes que en otras posiciones independientemente del peso.

Colchones para problemas de espalda

Si sufres de dolores de espalda, la elección del colchón se vuelve aún más crítica. El cambio de colchón puede mejorar hasta un 63% de los dolores de espalda.

Aquellos que experimentan dolor de espalda debido a una falta de alineación espinal (generalmente porque el colchón es demasiado suave y comienza a hundirse en la zona de la cadera) a menudo se benefician al usar algo más de soporte, mejor proporcionado por colchones híbridos con resortes, problema que ocurre con mayor frecuencia en personas más pesadas o de mayor edad.

Es muy importante que elijas la firmeza del colchón que más favorezca a tu salud y descanso, respetando la curvatura natural de tu columna vertebral, consiguiendo así un descanso de calidad y evitando dolores de espalda.

Medidas de colchón: elige el tamaño adecuado

Además del tipo y firmeza, las medidas de colchón son fundamentales para tu comodidad. Es clave escoger aquel que tenga las medidas idóneas para un descanso óptimo, siendo recomendable idealmente escoger un producto con 20 cm más de largo que la altura del usuario más alto.

Si duermes en pareja, considera que ambos necesitan espacio suficiente para moverse sin molestarse mutuamente. Si duermes en pareja, agradecerás un colchón que absorba bien el movimiento (independencia de lechos), siendo especialmente relevante si tenéis pesos muy diferentes, alguno se mueve mucho durmiendo o si tienes el sueño ligero, siendo los colchones de muelles ensacados con un acolchado generoso de viscoelástica los que mejor independencia de lechos suelen ofrecer.

Mejor colchón para dormir: consideraciones adicionales

Al buscar el mejor colchón para dormir, ten en cuenta factores adicionales como la transpirabilidad, especialmente si tiendes a sudar por las noches. Para un descanso de calidad, el cuerpo necesita bajar su temperatura durante el sueño, por lo que las tecnologías termorreguladoras que contienen partículas refrigerantes absorben el exceso de calor y garantizan un sueño de calidad.

La durabilidad también es importante. La vida útil promedio de un colchón puede variar dependiendo de la calidad de los materiales y la construcción, pudiendo esperarse que un colchón de buena calidad dure entre 7 y 10 años, aunque la vida útil también puede ser influenciada por factores como el uso y el cuidado del colchón.

Tecnologías innovadoras: el caso de los colchones Emma

En el mercado actual existen opciones que combinan múltiples tecnologías para ofrecer un descanso superior. Los colchones Emma, por ejemplo, destacan por integrar espumas viscoelásticas de última generación con sistemas de zonificación corporal.

Estos colchones combinan muelles ensacados, espuma viscoelástica y espuma Airgocell que se adapta perfectamente a la morfología del cuerpo, aliviando la presión de las zonas que más se estresan durante el día y manteniendo la columna vertebral alineada durante la noche en cualquier posición, disfrutando también de una transpirabilidad y circulación del aire optimizadas.

Estos colchones tienen una firmeza equilibrada, con una acogida bastante suave pero un soporte firme que evita que te hundas demasiado, adaptándose suavemente a los contornos del cuerpo y evitando las tensiones, siendo adecuados para una gran mayoría de durmientes, especialmente los que duermen de lado y los que sufren de dolor de espalda.

Además, ofrecen un excelente alivio de presión al distribuir el peso del cuerpo de manera uniforme y adaptarse a la forma del cuerpo, lo que resulta especialmente beneficioso para quienes buscan reducir puntos de tensión durante el descanso.

Tu descanso es una inversión en salud

Saber cómo elegir colchon implica considerar múltiples factores personales: tu peso corporal, la posición en la que duermes habitualmente, posibles problemas de espalda y preferencias de firmeza. No existe un colchón universalmente perfecto, pero sí existe el colchón ideal para ti.

Recuerda que los tipos de colchones ofrecen diferentes beneficios: los de espuma proporcionan adaptabilidad y alivio de presión, los de resortes ofrecen mayor transpirabilidad y durabilidad, los de memory foam se moldean a tu cuerpo, y los híbridos combinan lo mejor de varias tecnologías. Evalúa tus necesidades específicas, considera tu presupuesto y no dudes en aprovechar períodos de prueba cuando estén disponibles.

Un buen colchón es una inversión en tu salud, tu energía diaria y tu calidad de vida. Tómate el tiempo necesario para elegir correctamente y tu cuerpo te lo agradecerá cada mañana al despertar renovado y sin molestias.

noticias relacionadas

SLEP Los Andes y Universidad de Valparaíso firman convenio para potenciar la educación pública en el territorio

Universidades de Chile y España impulsan agenda común para avanzar en igualdad de género en la academia

¿Estamos comiendo bien o solo siguiendo modas?

Arena, polvo y barro: los desafíos del aseo en verano