En el mundo del trading, pocas cuestiones son tan determinantes como el spread. Este costo implícito, que a menudo pasa desapercibido para los principiantes, es la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta de un instrumento financiero en un momento dado.
Conocer cómo funciona permite no solo reducir los gastos operativos, sino también optimizar la construcción de estrategias de operatoria, porque ayuda a elegir los instrumentos y brókers más convenientes y a determinar los momentos de entrada al mercado, por ejemplo.
Tanto para quien recién empieza como para el trader experimentado que busca mejorar su rentabilidad, entender el concepto de spread implica una ventaja competitiva. Por eso, este artículo explora su definición técnica, cómo se calcula, los tipos que hay, lo que traen sus variaciones y las repercusiones que tiene en la operatoria diaria.
¿Qué es el spread en trading?
El spread es la diferencia entre el precio bid —al que el operador vende un instrumento— y el precio ask —al que un operador compra el mismo instrumento—. Esta diferencia constituye el principal costo de transacción en muchos mercados, especialmente en los pares de monedas más importantes, donde los brókers no siempre cobran comisiones explícitas.
Según Exness, el spread habla directamente de la liquidez del mercado y actúa como indicador de sus condiciones: los valores estrechos indican alta liquidez y estabilidad, mientras que los valores amplios indican baja liquidez y/o volatilidad. Debido a esta diferencia, para que una posición alcance su punto de equilibrio entre ganancias y pérdidas el precio debe moverse al menos la distancia equivalente al spread.
También de acuerdo con Exness, esta diferencia bid–ask resulta especialmente crítica en estrategias de alta frecuencia. En el scalping trading, por caso, donde las operaciones duran segundos o minutos y las ganancias por operación son mínimas, un spread elevado será un problema, porque cada posición tendrá que superar esa barrera inicial antes de generar beneficio.
Esta realidad explica por qué los traders experimentados priorizan las plataformas que ofrecen spreads bajos (más habitual en pares mayores, como el EUR/USD o el USD/CHF). Siendo así, aun cuando parezca un detalle, su amplitud o estrechez define la viabilidad de muchas estrategias y puede ser determinante para el éxito a largo plazo.
Cómo se calcula el spread
La medición del spread es sencilla en teoría, aunque exige de precisión en la práctica. El spread se obtiene restando el precio bid del precio ask. En pares de monedas como el EUR/USD, donde el pip (mínimo movimiento del precio) corresponde al cuarto decimal, un bid de 1,1050 y un ask de 1,1052 resultan en un spread de 2 pips.
El costo real para el operador depende del tamaño de la posición: en una operación estándar de un lote, cada pip en el par EUR/USD equivale a unos 10 dólares estadounidenses. Así, un spread de 1 pip representa un costo inmediato de 10 dólares al abrir la posición (no obstante, es posible operar con fracciones de un lote, como 0,1 lote, cuyo pip será de 1 dólar).
Tipos de spreads: fijos, variables y cuentas ECN
Existen tres tipos de spreads. Los fijos mantienen un valor constante independientemente de las condiciones del mercado, por lo que ofrecen previsibilidad para la planificación a largo plazo, el problema es que suelen ser más altos que los otros tipos.
Los spreads variables, predominantes en el sector, fluctúan según la liquidez y la volatilidad: se estrechan durante las horas de mayor actividad —superposición entre sesiones de Londres y Nueva York— y se amplían cuando hay anuncios económicos o fuera del horario principal.
Las cuentas ECN conectan directamente al pool de liquidez interbancaria, por lo cual tienen spreads que parten de 0 pips (más una comisión fija por lote). Este modelo atrae particularmente a quienes operan con mucho volumen, pues minimiza el costo implícito (aunque introduce el cargo explícito de la comisión).
Factores que influyen en la amplitud del spread
Diversas cuestiones determinan la amplitud del spread. La liquidez constituye el factor principal: pares mayores como el EUR/USD siempre tienen spreads más estrechos que los llamados pares menores y pares exóticos (como el TRY/USD) como consecuencia del volumen masivo negociado diariamente. En contraste, los pares menores y exóticos y los instrumentos menos líquidos en general tienen brechas significativamente mayores.
La volatilidad también es un amplificador: durante las publicaciones de datos macroeconómicos —nóminas no agrícolas estadounidenses, decisiones del Banco Central Europeo (BCE), etcétera— los proveedores de liquidez y los brókers ensanchan los spreads para protegerse del riesgo, generando ampliaciones que pueden multiplicar por varias veces los valores habituales.
A su vez, el horario también influye: las horas de solapamiento entre mercados europeos y estadounidenses concentran la mayor liquidez, lo que reduce los spreads al mínimo. Fuera de esos períodos, especialmente durante la sesión asiática (y especialmente para los pares sin yen), las brechas tienden a expandirse.
Por qué los spreads importan según la estrategia de trading
El impacto del spread varía según el enfoque adoptado. En estrategias de swing trading, donde las operaciones duran días o semanas y los movimientos buscados superan los cientos de pips, el spread representa una fracción mínima del objetivo de ganancia.
Al hacer day trading, sin embargo, donde las posiciones se cierran dentro de la misma sesión, el spread adquiere mayor relevancia relativa, dado que hay menos tiempo para recuperar la diferencia, que resulta más relevante todavía al hacer scalping, modalidad que busca capturar movimientos mínimos mediante decenas de trades al día, con cada operación durado poquísimo.
Cómo evaluar los spreads
Los traders experimentados evalúan los spreads mediante observación directa en horarios representativos. Los datos indican que las cuentas ECN ofrecen spreads de entre 0,0 y 0,2 pips para el par EUR/USD, con valores típicos de alrededor de 0,1 pip en condiciones normales.
Sin embargo, la comparación exige considerar no solo el spread promedio o ciertos horarios, sino también su comportamiento en momentos de volatilidad, además de la comisión asociada (que en una cuenta ECN estará).
El costo silencioso de la rentabilidad
El spread es ese gasto que acumulado a lo largo de cientos de operaciones separa a los traders consistentemente rentables de aquellos que luchan por mantener sus cuentas en positivo.
Su comprensión permite seleccionar mejor los instrumentos y los horarios y construir mejores estrategias. En un mercado en el que cada pip cuenta, atender a este factor no representa una cuestión técnica menor, sino que habla de la disciplina que es necesario tener para ser exitoso de forma consistente.