Financiada por la Fundación Arturo López Pérez, la iniciativa buscó reducir listas de espera en las regiones de Valparaíso y O’Higgins mediante la derivación de pacientes al Instituto Oncológico FALP.
Durante la ejecución del acuerdo se atendieron 508 pacientes provenientes de los Servicios de Salud de ambas regiones. Las prestaciones consideradas en el convenio incluyeron cirugías oncológicas, tratamientos de quimioterapia, radioterapia y braquiterapia, además de exámenes diagnósticos y de etapificación de alta complejidad. Un elemento distintivo de esta iniciativa es que la atención fue completamente gratuita para los pacientes y sin costo para el Ministerio de Salud ni para los Servicios de Salud. FALP financió el programa a través de su área de Donaciones y Beneficencia, con un aporte institucional de $1.000 millones, reafirmando su vocación pública y solidaria.
Para el Dr. Ricardo Morales, director médico de FALP, estos resultados reflejan el valor concreto del trabajo colaborativo: “El impacto para los pacientes es tremendamente importante. Estar en lista de espera con un diagnóstico de cáncer es muy difícil, y lograr resolver esos casos en un centro especializado como el nuestro, muchas veces en coordinación directa con los especialistas de las regiones, es algo muy relevante. También ha sido un aprendizaje para nosotros en términos de coordinación y oportunidad de atención para lograr buenos resultados clínicos y entregar una solución oncológica oportuna e integral”.
Docencia y formación especializada
Junto con la resolución de casos, FALP apoyó la formación de especialistas —incluyendo un hematólogo y un oncólogo del Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota-Petorca— y desarrolló un programa de capacitación en oncología general para 98 profesionales de las regiones de Valparaíso y O’Higgins. Esta línea de trabajo busca contribuir al fortalecimiento sostenido del capital humano en oncología y aumentar la capacidad resolutiva de la red en el mediano y largo plazo.
El subsecretario de Redes Asistenciales, Bernardo Martorell, destacó lo inédito de esta iniciativa: “Ha sido un convenio innovador e inédito, que nos deja varios aprendizajes. Por una parte, sobre los sistemas de información y la importancia de contar con buenos registros clínicos, como los que tiene FALP, que permiten mantener un seguimiento trazable de cada paciente. Pero también por el impacto concreto en la atención: 508 pacientes de dos regiones han podido acceder a atención oncológica aprovechando la capacidad instalada de FALP. Es un convenio muy virtuoso y esperamos que siente un precedente para futuros convenios y colaboraciones”.
En la misma línea, Libni Acevedo, referente oncológica del Servicio de Salud O’Higgins, aseguró que esta colaboración público-privada es muy importante para los pacientes de la región: “El apoyo que nos brinda FALP siempre es muy bienvenido. Es beneficioso en un 100% y más, porque en realidad impacta sobre la vida de los pacientes y sus familias. Muchas veces, además del diagnóstico, hay un fuerte impacto social que no siempre se logra dimensionar”.
Con el cierre de este convenio, FALP reafirma su compromiso con la colaboración público-privada como herramienta clave para enfrentar las brechas en atención oncológica y contribuir a una atención más oportuna, equitativa y de calidad para los pacientes del país.