Senadores socialistas advierten que el ajuste al MEPCO tendrá un fuerte impacto en el costo de la vida, criticaron el beneficio a grandes empresas y alertaron por el impacto desigual en regiones.
La bancada de senadoras y senadores del Partido Socialista cuestionó con dureza al alza de los combustibles anunciada por el gobierno, señalando que la medida implica un traspaso directo de la crisis internacional al bolsillo de las familias, con efectos en toda la economía.
El senador Juan Luis Castro afirmó que “claramente aquí se ha traspasado todo el 100% del precio internacional y la crisis al bolsillo de la clase media y los sectores vulnerables”, agregando que “con la otra mano están favoreciendo a los más poderosos, al 1% más rico de Chile y a aquellos que tienen el impuesto al capital rebajándose”.
Asimismo, cuestionó las prioridades del Ejecutivo, señalando que “ni siquiera en el gobierno del presidente Piñera, después del terremoto, se osó rebajar el impuesto corporativo del gran capital. Se subieron los impuestos por tres años”, y advirtió que esta decisión tendrá efectos más allá de los combustibles: “no solamente en gasolina, sino que además en alimentos, en servicios, en todos los bienes de consumo van a tener un alza”.
En la misma línea, la senadora Daniella Cicardini sostuvo que “es una afectación directa a la clase media y a los trabajadores y trabajadoras”, alertando que “esto va a generar un efecto dominó, desde el alza del precio de la marraqueta, las verduras, los servicios básicos, hasta el crédito hipotecario por la inflación”.
“Lamento profundamente que el gobierno le haga juego al gran empresariado de Chile, mientras las familias tratan de hacer malabares para sacar el mes. Pero ¿qué es lo que hace el gobierno? Las castiga, subiéndole el costo de la vida. Francamente, esto es una provocación para el pueblo de Chile”, agregó.
Por su parte, el senador Fidel Espinoza puso énfasis en el impacto en regiones, señalando que “se ha aplicado una medida violenta a la familia chilena, sobre todo a la clase media y a los sectores más vulnerables”, y advirtió que “el ochenta por ciento de las medidas favorecen al gran Santiago, en desmedro de las regiones”.
“El impacto será directo en sectores como la pesca, donde el combustible es esencial, y esto tiene efectos colaterales en toda la vida de los chilenos”, indicó, cuestionando además que “mientras se bajan impuestos a grandes empresas, se aplican criterios absolutamente desproporcionados a las personas”.
En tanto, el senador Alfonso de Urresti advirtió que “el anuncio genera una profunda preocupación debido a su impacto transversal en el transporte, la agricultura y el costo de vida, afectando especialmente a la clase media y a los emprendedores en un momento de frágil estabilización económica”.
Asimismo, planteó que “si bien existen factores internacionales, hay una falta de mecanismos de amortiguación y la ausencia de un diálogo político y parlamentario para consensuar alternativas antes de traspasar los costos directamente a la ciudadanía”.
Desde la bancada PS coincidieron en que el debate no puede centrarse solo en el contexto internacional, sino en las decisiones adoptadas a nivel interno, enfatizando que el foco debe estar en proteger a las familias frente al alza del costo de la vida.