Esta semana, el Instituto de Salud Pública (ISP) reportó que la positividad de virus respiratorios alcanzó un 45,7%, con predominio de rinovirus y SARS-CoV-2 . Mientras el Ministerio de Salud proyecta el peak de circulación viral para fines de abril, la campaña de vacunación 2026 avanza con una cobertura de apenas 16,24% para influenza en grupos objetivo.
La vacuna no es un acto individual: requiere al menos dos semanas para generar defensas. Postergarla es llegar tarde a la batalla. Así lo demuestran los resultados de la inmunización contra Virus Respiratorio Sincicial (VRS), que logró cero muertes en lactantes gracias a una estrategia oportuna.
Pero la protección no termina en el vacunatorio. En el transporte público—espacio de alta aglomeración y ventilación deficiente—las mascarillas siguen siendo la herramienta más efectiva para romper cadenas de transmisión. Como lo advierten los ministerios de Salud y Transportes, cuidarse es también cuidar al resto.
El otoño no espera. Vacunarse hoy y retomar las medidas de autocuidado no es volver al pasado: es prevenir el colapso sanitario y proteger a quienes más lo necesitan.