Entre el 30% y el 50% de los maratonistas sufre alguna lesión durante o después de la carrera. Especialistas en cardiología, traumatología y kinesiología entregan las claves para llegar bien a la largada y recuperarse sin complicaciones.
El próximo domingo 26 de abril se realizará la Maratón de Santiago, evento que contará con las categorías de 10K, 21K y 42K. Ad portas de este evento, expertos comparten consejos para los corredores tengan en cuenta los días previos y posteriores a la carrera.
La importancia de prepararse
El Dr. Marco López, jefe técnico de la UCI Coronaria de Clínica Dávila, afirma que mantenerse físicamente activo es, en general, muy beneficioso para la salud y que los problemas cardíacos durante esfuerzos prolongados son poco frecuentes. “Sin embargo, pueden incluir arritmias, descompensación en personas con enfermedad cardíaca previa o no diagnosticada y, en casos excepcionales, eventos graves como un paro cardíaco”, señala el especialista.
«El mensaje es promover la actividad de forma responsable: entrenar progresivamente, no improvisar distancias y realizarse una evaluación médica antes de competir si hay síntomas o antecedentes», indica López.
¿Qué tan común es tener molestias al correr una maratón?
Las molestias físicas son frecuentes entre quienes participan en este tipo de pruebas, aunque no todas deben considerarse normales.
Rodolfo Alarcón, kinesiólogo de Clínica Santa María, detalla: “Entre un 30% y un 50% de los corredores presenta alguna molestia o lesión durante o después de una maratón. En cuanto al dolor localizado y progresivo, hay que evaluar si aparece de forma repentina y si aumenta con cada zancada. A diferencia de la fatiga muscular esperable, este tipo de dolencia suele ser punzante y específica, afectando zonas como la rodilla, la tibia o el tendón de Aquiles”.
Cuando el dolor tiene estas características puede tratarse de una señal de alerta que conviene atender a tiempo.
Prevenir mejor que curar
Durante la carrera, también existen medidas simples que pueden ayudar a disminuir el riesgo de lesiones y complicaciones físicas. El Dr. Pablo Cárdenas, traumatólogo de Dávila Vespucio, explica: “Para prevenir lesiones es fundamental usar zapatillas y calcetines adecuados, mantenerse bien hidratado y tener un buen descanso. El reposo permite la recuperación del tejido, evitando la sobrecarga repetitiva que vemos con frecuencia en tobillo y pie, como en tendinopatías o fracturas por estrés”.