A escasas cinco horas de que expirara la tregua acordada a principios de este mes con el régimen islamista de Irán, y en una muestra de que está convencido de que un acuerdo con ese país es posible en un corto plazo, el presidente Donald Trump decidió extender el alto al fuego temporal en espera de una propuesta a tratar en la negociación de Islamabad.
«He ordenado a nuestras Fuerzas Armadas que mantengan el bloqueo y, en todos los demás aspectos, permanezcan preparadas y operativas, y, en consecuencia, prorrogaré el alto el fuego hasta que Irán presente su propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado», escribió el líder republicano en sus redes sociales.
Cuando la tensión mundial iba en aumento por el correr del tiempo sin una definición de Irán sobre las previstas conversaciones en territorio paquistaní y la amenaza de Trump de reiniciar los bombardeos una vez vencido el plazo, el mandatario estadounidense volvió a apostar por la diplomacia, tras una intensa gestión mediadora de Pakistán.
El líder republicano estadounidense aseguró que su decisión de prorrogar el cese al fuego obedece a una solicitud presentada por el primer ministro paquistaní, Shenbaz Sharif y su jefe del Ejército, Asim Munir, quienes fueron los gestores del primer diálogo en la capital paquistaní, hace dos semanas, que si bien no concluyó con ningún acuerdo si evidenció la voluntad de las partes de poner fin a la guerra. Días después, Irán desminó y reabrió –aunque con restricciones- el estrecho de Ormuz.
«Se nos ha solicitado que suspendamos nuestro ataque contra Irán hasta que sus líderes y representantes puedan presentar una propuesta unificada», expresó Trump tras recalcar que «el Gobierno de Irán se encuentra gravemente dividido, lo cual no es de extrañar».
El primer ministro de Pakistán agradeció el anuncio del mandatario estadounidense y urgió a las partes a seguir las conversaciones.
«Sinceramente espero que ambas partes continúen respetando el cese el fuego y puedan concluir un ‘Acuerdo de Paz’ integral en una segunda ronda de diálogos programada en Islamabad para un fin permanente del conflicto», dijo Shehbaz Sharif en X.
Trump, horas antes, en declaraciones a la cadena CNBC se mostró confiado en lograr un “gran acuerdo” con Teherán asegurando que las autoridades iraníes «no tienen más remedio» que negociar y, además, porque sus interlocutores son «mucho más racionales» que sus predecesores, eliminados en su mayoría en la ofensiva lanzada junto a Israel el pasado 28 de febrero. «Es un cambio de régimen, lo llames como lo llames», indicó.
Trump también pidió a Teherán que «liberara» a varias mujeres que estarían amenazadas de ejecución. Sería un «muy buen comienzo para las negociaciones», estimó. De inmediato, Irán desmintió cualquier amenaza de ejecución contra ellas.
Es altamente probable que el segundo ciclo de conversaciones, programado para este miércoles en Islamabad se aplace unos días, ya que Teherán no había decidido su participación, lo que llevó a que la delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente JD Vance permaneciera en Washington.
El vocero de la cancillería de Irán, Esmail Baqai, que afirmó este martes que su país todavía no tomó una decisión definitiva sobre su participación. «El motivo no es la indecisión, la razón de esta situación es que nos enfrentamos a mensajes contradictorios, comportamientos contradictorios y acciones inaceptables por parte de Estados Unidos», sostuvo.
Por su parte y antes de conocer la extensión de la tregua, el presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, jefe negociador en las conversaciones, afirmó que el país no aceptará un diálogo «bajo la sombra de las amenazas» y sacará «nuevas cartas en el campo de batalla» si se reanuda la guerra.
El gesto de Trump de prorrogar la tregua no amainó la ya tradicional guerra verbal y de amenazas del régimen islamista, que a través de sus autoridades advirtió que atacarán «de inmediato» y «con fuerza» sus objetivos enemigos, en alusión a Estados Unidos e Israel, en caso de que se produzca «cualquier agresión» en contra de Teherán.
«Nuestras poderosas y competentes fuerzas están preparadas y con sus manos en el gatillo desde hace mucho tiempo», ha asegurado el Cuartel General Central de Jatam al Anbiya -mando de combate unificado de las Fuerzas Armadas iraníes-, en un comunicado difundido en redes por su portavoz, Ebrahim Zolfaqari.
En su mensaje, el mando militar ha agregado que Teherán «atacará de inmediato y con fuerza los objetivos previamente determinados, si se produce cualquier agresión o acción en su contra».
Asimismo, remarcó que el Ejército iraní está «en estado de máxima preparación» y listo para atacar «de inmediato» los «objetivos designados» para «dar» a Estados Unidos y «al régimen sionista asesino de niños» -en alusión a Israel- «una lección más severa que la anterior», el Cuartel General ha avanzado que responderá «militarmente» al «continuo bloqueo» de los puertos por parte de Estados Unidos.
«Esta vez no habrá petróleo», ha añadido el portavoz de la fuerza de seguridad iraní a posteriori, advirtiendo, seguidamente, que Irán «romperá el asedio por la fuerza».
Por su parte los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la república islámica, amenazó con destruir la producción de petróleo en el Oriente Medio.
«Si su geografía y sus instalaciones se utilizan al servicio de los enemigos para atacar a la nación iraní, deberán despedirse de la producción de petróleo en el Oriente Medio», advirtió a los países del Golfo el comandante de la Fuerza Aeroespacial de los Guardianes, Majid Mousavi, citado por la agencia de noticias Fars.
Todas estas amenazas se dieron luego de que el Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) afirmó que un total de 28 buques han dado media vuelta o regresado a puertos iraníes desde que impusiera hace una semana el cierre perimetral del estratégico estrecho de Ormuz, dejando la zona completamente bloqueada a la navegación.
«Desde que comenzó el bloqueo de Estados Unidos contra los buques que entran o salen de los puertos iraníes, las fuerzas estadounidenses han ordenado a 28 embarcaciones que den media vuelta o regresen a puerto», sostuvo el organismo en sus redes sociales, sin dar más detalles.
El canciller iraní Abbas Araqchi, ha sostenido en sus redes sociales que este bloqueo estadounidense «constituye un acto de guerra y, por lo tanto, una violación del alto el fuego» que Washington y Teherán acordaron a principios abril.
Aseguró que su país «sabe cómo eludir las restricciones, cómo defender sus intereses y cómo hacer frente a las intimidaciones».
Así las cosas y aunque Trump prioriza la diplomacia, el mundo sigue conteniendo el aliento por las amenazas iraníes y la indecisión del régimen islamista.