Asignatura de Ingeniería Civil Bioquímica permite a estudiantes aplicar conocimientos en procesos reales, fortaleciendo su formación práctica y vínculo con la industria.
Un innovador espacio de aprendizaje práctico es el que desarrolla la Escuela de Ingeniería Civil Bioquímica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) a través del Taller de Microvinificación, asignatura que permite a estudiantes trabajar directamente en procesos de elaboración de vino utilizando una planta que originalmente fue diseñada para la producción cervecera.
La iniciativa surge como una evolución natural del uso de esta infraestructura, incorporando nuevas aplicaciones en el ámbito vitivinícola. Así lo explicó la académica María Cristina Schiappacasse, quien destacó que «contamos con una planta que originalmente fue pensada para la producción de cerveza, con fermentadores adquiridos a proveedores locales y una línea más reciente de acero inoxidable traída desde Estados Unidos, lo que nos permite trabajar distintos procesos».
En esa línea, detalló que el paso hacia la microvinificación se concretó recientemente. «Este semestre, por primera vez, adaptamos la planta para la producción de vino, en el marco de un curso optativo. Estamos elaborando un vino tinto a partir de uva merlot proveniente de Casablanca, cultivada de manera orgánica, lo que nos permite proyectar un producto de muy buena calidad», indicó la profesora, quien imparte clases en conjunto con la académica de la misma escuela, Paola Porrier.
David Jeison, también docente de la Escuela de Ingeniería Bioquímica de la PUCV, fue el encargado de armar la planta cervecera con máquinas nacionales y otras adquiridas en Estados Unidos. «La producción de cerveza y vino se basa en procesos de fermentación, un ámbito fundamental en la formación y el quehacer de los ingenieros bioquímicos. En este contexto, la implementación de una planta piloto de cervecería representa una valiosa herramienta formativa, que permitirá a los estudiantes, a través de cursos optativos, vincular conocimientos teóricos con experiencias prácticas. De este modo, se fortalece su comprensión de procesos biotecnológicos aplicados y su acercamiento a relevantes actividades productivas», detalló Jeison.
La experiencia ha tenido una positiva recepción por parte del estudiantado. «Los alumnos se motivan mucho al poder aplicar sus conocimientos en un proceso real, lo que fortalece su formación y los acerca al mundo laboral», agregó María Cristina Schiappacasse, relevando además el aporte de esta iniciativa al acercamiento con la industria vitivinícola.
Estudiantes
Desde la perspectiva estudiantil, Ignacio Morales, alumno de sexto año de la carrera, valoró el impacto de este tipo de experiencias. «Estamos desarrollando un proceso de microvinificación con un vino merlot y actualmente nos encontramos en la etapa de fermentación alcohólica. Ha sido una experiencia muy enriquecedora, porque muchos de estos conocimientos los adquirimos desde lo teórico y hoy podemos llevarlos a la práctica», señaló.
Asimismo, destacó el aporte de la infraestructura disponible. «Contar con esta planta es una herramienta increíble, ya que permite acercarnos a procesos reales y llegar mejor preparados a nuestras prácticas profesionales, fortaleciendo tanto el conocimiento técnico como la capacidad de desenvolverse en entornos productivos», indicó.
Por su parte, Catalina Miranda, ayudante del curso, subrayó el carácter formativo de la experiencia. «Ha sido un desafío, ya que es la primera vez que se imparte este ramo, pero aplicar en la práctica los conocimientos de la carrera, especialmente en procesos como la fermentación, ha sido muy enriquecedor», afirmó, agregando que este tipo de instancias «también me prepara para enfrentar de mejor manera el mundo laboral».
En este contexto, el Taller de Microvinificación se alinea con el modelo educativo de la PUCV, que promueve un aprendizaje activo, centrado en el estudiante y vinculado a experiencias reales. Este enfoque busca integrar teoría y práctica, incorporando el uso de tecnologías y metodologías que favorezcan la autonomía y el desarrollo de competencias profesionales en contextos concretos.
La implementación de este taller consolida una línea de formación aplicada en la PUCV, donde la teoría se articula con la práctica, permitiendo a los futuros profesionales enfrentar con mayor preparación los desafíos de la industria, en áreas tan relevantes como la producción de alimentos y bebidas a nivel nacional e internacional.