La exposición, realizada por el Vicepresidente Ejecutivo de ASONAVE, Claudio Morales, abordó el rol estratégico del Agente de Naves y la importancia de la coordinación operativa entre los distintos actores del sistema marítimo
En el marco de sus actividades anuales de vinculación institucional, la Asociación Nacional de Agentes de Naves de Chile (ASONAVE) realizó -hace unos días- una presentación dirigida a los Prácticos de Puerto que ingresarán al servicio, en dependencias del Centro de Instrucción y Capacitación Marítima, CIMAR.
La exposición estuvo a cargo del Vicepresidente Ejecutivo de ASONAVE, Claudio Morales, y llevó por título “El rol estratégico del Agente de Naves en el sistema logístico marítimo de Chile”.
La actividad tuvo como propósito acercar a los futuros prácticos a la labor que cumplen los Agentes de Naves dentro del sistema marítimo-portuario, relevando su papel como representantes del armador en puerto y como articuladores de la operación marítima. En la presentación se abordaron materias como las funciones principales del agente, la secuencia de trabajo que acompaña cada recalada, las responsabilidades según el tipo de buque y las competencias que hoy exige este rol profesional.
Durante la exposición, también se destacó el peso que tiene ASONAVE dentro de la actividad marítima nacional. La asociación, fundada en 1992, reúne a empresas con presencia en los principales puertos del país, desde Arica a Punta Arenas, y coordina más de 5.200 recaladas anuales, lo que representa una participación superior al 62% del sistema.
Coordinación clave
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la relación entre Prácticos y Agentes de Naves, entendida como una coordinación clave para el buen funcionamiento de la operación marítima. La presentación destacó que ambos prestan un servicio esencial a la nave y que la eficiencia del sistema depende directamente de la forma en que esta coordinación se desarrolla en la práctica.
En ese contexto, ASONAVE compartió una mirada franca y constructiva sobre los espacios de mejora que pueden existir en la interacción operativa, pero también sobre las buenas prácticas que fortalecen el trabajo conjunto. Entre estas últimas se mencionaron la actitud proactiva, el enfoque colaborativo con la agencia, la disposición positiva frente a contingencias y la flexibilidad ante cambios operacionales definidos por los terminales.
Desafíos
La presentación también permitió poner sobre la mesa los desafíos que hoy enfrenta el entorno marítimo-portuario, marcado por procesos de digitalización, automatización, cambios geopolíticos, modernización de infraestructura y nuevas exigencias en materia de sostenibilidad y trazabilidad. En ese escenario, la coordinación entre los distintos actores del sistema aparece como un factor cada vez más decisivo para asegurar continuidad operacional, eficiencia y seguridad.
Asimismo, se relevó que el Agente de Naves aporta valor al sistema no solo desde la operación diaria, sino también desde su capacidad para centralizar la representación del armador, coordinar múltiples actores, cumplir oportunamente con obligaciones ante entidades públicas y contribuir al orden y la continuidad de las operaciones.
La jornada cerró con una invitación a mantener espacios permanentes de diálogo entre Prácticos y Agentes de Naves, entendiendo que ambos son eslabones clave para el éxito del sistema marítimo y para el servicio al comercio exterior de Chile.