Logística y bodegaje, comercio y retail, salud, tecnología y minería son algunos de los sectores que emplean esta modalidad de contratación.
En el contexto de un mercado laboral cada vez más dinámico y exigente, los servicios transitorios se han consolidado como una alternativa relevante tanto para empresas como para trabajadores en Chile, adaptándose a las nuevas formas de empleo y a los cambios en las necesidades productivas.
Regulados por la Ley N° 20.123, este tipo de servicios consiste en la provisión de personal por parte de una Empresa de Servicios Transitorios (EST) a una organización usuaria, con el objetivo de cubrir necesidades laborales específicas, de carácter ocasional o temporal.
De acuerdo con Gonzalo Meneses Zorrilla, Director Corporativo de Negocios en GrupoExpro (www.grupoexpro.com [1]), dicha normativa vigente establece diversas situaciones específicas en las cuales las empresas pueden recurrir a este tipo de contratación, lo que otorga certeza jurídica y limita su uso a contextos bien definidos.
Entre las más habituales se encuentra el aumento ocasional en la demanda, tal como ocurre con el incremento de la producción, Navidad, eventos de comercio electrónico (Cyber Day, etc.), los proyectos nuevos o puntuales, el inicio de operaciones en nuevas empresas y la ejecución de labores urgentes que no admiten postergación.
Y luego está el reemplazo de trabajadores ausentes por licencias médicas, vacaciones, permisos de maternidad o feriados legales, situaciones que requieren una solución rápida para no afectar la continuidad del negocio. Asimismo, los servicios transitorios son ampliamente utilizados en contextos como la realización de eventos extraordinarios, tales como ferias, congresos o actividades corporativas de gran escala, donde se necesita personal adicional por un tiempo acotado.
“Como EST cumplimos un rol fundamental en la formalización del empleo, ya que somos responsables de contratar directamente a los trabajadores bajo todas las exigencias legales, previsionales y de seguridad laboral. Esto implica garantizar acceso a protección social, cobertura frente a accidentes y condiciones salariales reguladas, contribuyendo de esta manera a disminuir la informalidad laboral”, manifiesta el ejecutivo.
En términos de estacionalidad, menciona que los periodos de mayor demanda de trabajadores transitorios suelen concentrarse hacia fin de año y durante los primeros meses del siguiente.
“El aumento del comercio en diciembre, junto con la necesidad de cubrir reemplazos por vacaciones en enero y febrero, generan un alza significativa en la contratación. A estas fechas se suman otros hitos comerciales como las campañas de comercio electrónico, celebraciones como Fiestas Patrias y diversos eventos masivos de consumo que impulsan la actividad económica como, por ejemplo, Cyber Monday y Black Friday”, explica.
Además de aportar flexibilidad operativa y de costos a las empresas, esta modalidad laboral ofrece oportunidades especialmente atractivas para jóvenes, personas en búsqueda de su primer empleo y trabajadores que desean reconvertirse o adquirir experiencia en distintos rubros.
“La posibilidad de desempeñarse en diversas funciones y entornos permite desarrollar habilidades, ampliar redes de contacto y definir trayectorias profesionales con mayor claridad, lo que resulta especialmente valioso en un mercado laboral competitivo”, resalta.
En 2025, la industria de Servicios Transitorios y Outsourcing creó 366 mil empleos formales en Chile, superando en más de 30 mil las cifras del año anterior.
Desde GrupoExpro coinciden en que el concepto de estabilidad laboral ha evolucionado significativamente en las últimas décadas. En este sentido, destacan que hoy se habla de estabilidad móvil, entendida como la capacidad de mantenerse activo en el mercado laboral a través de distintas experiencias formales, en lugar de permanecer durante largos periodos en un solo empleo.
“Esta transformación responde a nuevas expectativas de los trabajadores, en especial de la Generación Z, quienes valoran la flexibilidad, el aprendizaje continuo y la posibilidad de desarrollo constante en distintos entornos laborales”, acota el director.
Por otra parte, resalta que desde la perspectiva empresarial los servicios transitorios también funcionan como una instancia de evaluación práctica de talento. “Las compañías pueden conocer el desempeño de los trabajadores en terreno antes de tomar una decisión de contratación permanente, lo que reduce riesgos, optimiza recursos y mejora los procesos de selección”, afirma.
En definitiva, los servicios transitorios se posicionan como una herramienta estratégica que no solo responde a necesidades operativas de corto plazo, sino que también contribuye a la generación de empleo formal, al desarrollo profesional de las personas y a la modernización del mercado laboral en Chile.