Gerente de Personas y Seguridad compartió estas experiencias en el Segundo Congreso Internacional de Cierre de Minas de Lima, donde explicó cómo se ha trabajado para ejecutar un proyecto de excelencia y aprovechar este escenario para repensar el presente y el futuro de las áreas que continúan operando.
“No podemos seguir pensando que el cierre de una faena minera es una historia detenida en el tiempo. Puede ser el camino hacia múltiples oportunidades que dejen un legado a la industria, los territorios locales y las personas”. Esta frase fue la conclusión presentada en el Congreso de Cierre de Minas de Perú 2026 por el gerente de Personas y Seguridad de Codelco Ventanas, Claudio Flores Álvarez, quien está a cargo de las tareas divisionales del proceso de Cierre de la Fundición Ventanas.
Se trata de la segunda edición de este evento temático, a cargo de DEEV Congresos Mineros de Perú, realizado en Lima el 23 y 24 de abril, donde se reunieron más de 500 personas, entre autoridades, profesionales y ejecutivos de las principales empresas mineras del mundo, para conocer estrategias y desafíos que tienen los cierres de operaciones en esta industria.
Una de las principales riquezas del Congreso fue intercambiar experiencias y buenas prácticas en materia de sostenibilidad, cumplimiento normativo y gestión integral de un plan de cierre. En ese contexto, la División de Codelco presentó la ponencia “Proyecto de Cierre de la Fundición Ventanas: Sustentabilidad, Legitimidad Social y Oportunidades de Innovación para la Industria Minera”. En ella, detalló los aprendizajes derivados de esta decisión.
Uno de los principales puntos expuestos por Claudio Flores fue la identificación de oportunidades dentro de un proyecto de estas características: “Una vez detenidos los hornos, comenzamos a realizar todas las etapas de un plan de cierre, tanto en la ingeniería propiamente tal como en los estudios que faciliten los futuros procesos de evaluaciones ambientales, que habiliten, por una parte, el desmantelamiento y, por otra, la rehabilitación de las áreas donde funcionaba. Pero también nos vimos enfrentados a otros desafíos, como optimizar costos, ejecutar el proceso con legitimidad social, dejar un legado tras casi 60 años de funcionamiento”.
Pero también se presentaron desafíos para la Refinería Electrolítica, que se mantiene operativa.
“Hemos enfrentado un nuevo escenario, con menos ánodos disponibles en el mercado, derivado no solo del cierre de la Fundición Ventanas, sino también de la detención de otras operaciones. Eso nos obligó a pensar distinto, tanto en la forma de ejecutar el cierre, como en la estrategia para enfrentar su impacto en el negocio”, explicó Flores.
Según detalló, el cambio de escenario impulsó a Codelco Ventanas a un rediseño de su plan estratégico, impulsando tres desafíos: el cierre bien ejecutado de la fundición, la modernización del modelo operacional para la Refinería y la elevación de su competitividad, donde se incluye proyectar nuevas oportunidades para el negocio.
“Al mirarlos desde una nueva perspectiva, tanto el cierre de la Fundición como la continuidad de la Refinería han permitido varias cosas. Entre ellas, ejecutar una estrategia para el manejo sustentable del depósito de escoria, que quedó con 4 millones y medio de toneladas de material, empujando los cambios normativos para la reutilización masiva de la escoria en un plan de valorización basado en la economía circular”, comentó Flores.
“Paralelamente, pensamos cómo aprovechar la enorme reputación de nuestro cobre refinado, para analizar la viabilidad de activar un mix de negocios complementarios, utilizando la capacidad humana y material de División Ventanas, como el procesamiento de chatarra de cobre, la producción de cobre libre de oxígeno, la elaboración de láminas de ‘copper foil’, entre otras iniciativas”, detalló el ejecutivo.”.
El escenario es favorable, dado el aumento de la demanda mundial de cobre refinado, derivado del desarrollo tecnológico, la electromovilidad y la investigación científica.
Asimismo, se activó un plan para adaptar la División para los requerimientos futuros de la industria, planificando un cambio tecnológico de su Refinería, fortaleciendo las competencias técnicas de las personas y reforzando el relacionamiento comunitario con quienes habitan las comunas de Quintero y Puchuncaví. Esto último, con un renovado impulso desde que se conoció la decisión del Directorio de detener las operaciones de la Fundición, que procesó más de 18 millones de toneladas de concentrado de cobre entre 1964 y 2023.
Mientras se avanza en todas estas tareas, División Ventanas está traspasando la experiencia vivida en este proceso de transformación. Sobre todo, en las múltiples dimensiones del cierre de una de sus operaciones: la gestión de la seguridad, el manejo de infraestructura detenida, la transición laboral justa de las personas, el vínculo con las empresas colaboradores y la oportunidad de generar valor social para el territorio.

