• La evolución del Sistema de Finanzas Abiertas eleva la exigencia técnica del mercado chileno y abre la puerta a nuevos servicios, integraciones y modelos de colaboración.
• Open Core nace para ayudar a las entidades a responder a este cambio con una base preparada para interoperar, gestionar consentimiento y activar valor real sobre datos y pagos.
En Chile, Open Finance ha dejado de ser una conversación de futuro para convertirse en una realidad en desarrollo. Con la Ley Fintec y los avances en la regulación del Sistema de Finanzas Abiertas, el mercado ha entrado en una nueva etapa, donde la interoperabilidad, la gestión del consentimiento, la seguridad y la disponibilidad de APIs comienzan a consolidarse como capacidades críticas para competir.
En este contexto, Nuek presenta en Chile Open Core, una solución diseñada para ayudar a bancos, fintechs y otras entidades del ecosistema financiero a responder al nuevo escenario regulatorio con una base operativa sólida, escalable y preparada no solo para cumplir, sino para construir nuevas capacidades de negocio.
La oportunidad que abre Open Finance no está únicamente en compartir información bajo un nuevo marco regulatorio. Está en la posibilidad de convertir esa apertura en una plataforma real de crecimiento: lanzar nuevos servicios basados en datos, habilitar experiencias más personalizadas, acelerar alianzas con terceros, simplificar integraciones y preparar a la organización para nuevos casos de uso, incluida la iniciación de pagos.
Ese es el cambio estructural que muchas entidades en Chile comienzan a enfrentar. Ya no basta con exponer APIs ni con cumplir un requisito normativo. El desafío ahora es construir una capa que permita gobernar el consentimiento, la trazabilidad, la seguridad y la interoperabilidad de manera consistente, reutilizable y escalable, alineada con las necesidades del negocio.
A esta exigencia se suma la nueva Ley 21.719 sobre protección y tratamiento de los datos personales, que entrará en vigor el 1 de diciembre de 2026 y elevará el estándar en materias como responsabilidad demostrable, tratamiento de datos y supervisión. En la práctica, esto obliga a las entidades a repensar no solo su cumplimiento, sino también la forma en que diseñan la gobernanza de datos y consentimiento dentro de su arquitectura operativa.
“El verdadero desafío para las entidades no es solo adaptarse a Open Finance, sino convertirlo en una capacidad permanente sobre la que puedan construir nuevos servicios, nuevas integraciones y fuentes de ingresos. Con Open Core, ayudamos a transformar esa exigencia regulatoria y técnica en una base operativa lista para activarse como negocio”, señala Enrique Álvarez, director Adjunto de Nuek.
Open Core ha sido concebido precisamente para dar respuesta a esa necesidad. La solución permite centralizar la gestión del consentimiento, reforzar el gobierno del dato, operar APIs bajo estándares exigentes y facilitar la interoperabilidad entre distintos actores del ecosistema financiero. Sobre esa base, las entidades pueden reducir fricción en sus integraciones, acelerar el despliegue de casos de uso y avanzar hacia modelos más abiertos de colaboración y creación de valor.
En un entorno donde la regulación continúa su aterrizaje técnico y los plazos pueden ajustarse, el mercado ya ha dejado una señal clara: abordar Open Finance únicamente desde el compliance es insuficiente. Las entidades que avancen tempranamente en la construcción de esta capacidad estarán mejor posicionadas para competir en un sistema financiero cada vez más conectado, interoperable y orientado a la habilitación de nuevos servicios.
Con Open Core, Nuek refuerza su apuesta por acompañar al ecosistema financiero chileno en el paso de la regulación a la ejecución, y de la ejecución a la generación de valor real.