En una nueva jornada de juramento de abogadas y abogados, la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, vinculó el ejercicio de la abogacía con la conmemoración del 1 de mayo, destacando la función social de la profesión en la protección de los derechos de las personas.
La autoridad destacó que «antes de los códigos, de las leyes y de los tribunales como hoy los conocemos, existió la necesidad humana de ser oído frente al poder. De manera previa a la norma existió la experiencia del abuso; antes del derecho positivo, tuvimos la intuición moral de la justicia. Y el derecho del trabajo nació, justamente, a partir de esa tensión entre desigualdad y dignidad, entre subordinación económica y libertad personal».
La presidenta dio cuenta de los avances legales en Chile en el marco de los derechos de los trabajadores, aunque resaltó que siempre existirán desafíos que aborar:»Estos avances no pueden llevarnos a omitir los enormes desafíos que el derecho tiene en materia laboral. Entre otros retos, son reconocidas las brechas salariales existentes entre hombres y mujeres; las dificultades de conciliación entre trabajo y vida familiar; las barreras para la contratación de personas con discapacidad; la precariedad e informalidad del empleo; las nuevas incertidumbres derivadas de la inteligencia artificial, la automatización y las plataformas digitales; y los desafíos en salud mental y la promoción de ambientes laborales libres de violencia y acoso. Es allí donde la abogacía, tan antigua como siempre renovada, vuelve a ser indispensable».
«Porque el abogado y la abogada no sólo litiga; también previene conflictos, construye acuerdos, orienta decisiones y propone normas y doctrinas. Y en el ámbito laboral, quizá con mayor fuerza que en otras ramas del Derecho, la amplitud de soluciones al conflicto, por la naturaleza tan esencial para la vida de las personas como es la fuente de trabajo, se necesita de colaboradores de la justicia que con decisión y arrojo busquen y promuevan esas soluciones desde distintas veredas, inspiradas siempre en los principios y reglas que lo informan», concluyó.