La presentación sostiene que los antecedentes recopilados apuntan a la existencia de un centro de mantención temporal de animales que no contaría con autorización ni cumpliría con las exigencias normativas correspondientes. El caso también fue denunciado ante Fiscalía.
La Fundación Yarur Bascuñán ingresó una denuncia ante la Contraloría General de la República solicitando que se investigue el funcionamiento irregular de un refugio temporal de animales en dependencias del Municipio de Viña del Mar, a propósito del incendio ocurrido en febrero pasado y que terminó con la muerte de cinco perros.
De acuerdo con la denuncia, los antecedentes revisados permiten presumir la existencia de un centro de mantención temporal de animales que no contaría con autorización formal ni cumpliría con las exigencias legales y reglamentarias aplicables a este tipo de instalaciones.
La controversia apunta precisamente a determinar qué era realmente el lugar siniestrado, bajo qué condiciones operaba y por qué existían animales permaneciendo en su interior pese a no existir claridad sobre su habilitación administrativa.
El abogado de la Fundación Yarur Bascuñán, Gabriel Muñoz, sostuvo que los antecedentes recopilados obligan a una revisión profunda por parte de los organismos fiscalizadores: “Lo que hemos podido constatar mediante oficios y antecedentes administrativos es extremadamente grave. Todo apunta a que existiría un refugio o centro de mantención temporal funcionando sin autorización y fuera de la normativa aplicable. Creemos que la Contraloría debe intervenir y esclarecer las responsabilidades administrativas involucradas.”
Muñoz agregó que el caso no puede ser reducido únicamente al incendio: “Aquí no solo estamos hablando de un siniestro que terminó con la muerte de cinco perros. Estamos hablando de la eventual existencia de una instalación irregular al interior de dependencias municipales, sin claridad sobre su autorización, fiscalización ni condiciones de funcionamiento.”
La fundación informó además que los hechos ya fueron puestos en conocimiento del Ministerio Público mediante una denuncia presentada ante Fiscalía, con el objeto de que se investiguen las eventuales responsabilidades que pudieran derivarse del caso.
Por su parte, el presidente de la Fundación Yarur Bascuñán, Jorge Yarur Bascuñan señaló: “No puede normalizarse que existan animales en recintos cuyo funcionamiento ni siquiera está claramente regulado o autorizado. Lo mínimo que corresponde es establecer qué ocurrió, cómo operaba este lugar y quién debía fiscalizarlo. La muerte de estos perros no puede quedar simplemente como un hecho aislado.”
Desde la fundación sostienen que, con los antecedentes actualmente disponibles, corresponde que la Contraloría General de la República adopte medidas y determine las eventuales responsabilidades administrativas asociadas al funcionamiento del recinto.