Parlamentarios de partidos de gobierno acusaron a la izquierda radical de intentar revivir la violencia tras su derrota electoral, señalando que el único camino legítimo para las reformas es el Congreso y la institucionalidad. Además, condenaron de forma tajante las expresiones de la ex legisladora comunista, por justificar la violencia contra el legislador del PDG.
Diputados oficialistas manifestaron su más enérgico rechazo ante las recientes declaraciones de la diputada Lorena Pizarro (PC), quien llamó a la movilización social y a la presión callejera contra la gestión del Presidente José Antonio Kast. Los parlamentarios oficialistas fueron enfáticos en señalar que la violencia no es el camino y que el Partido Comunista busca revertir por la fuerza lo que perdieron en los procesos electorales.
A juicio de los legisladores, tras ser derrotado en las urnas, el PC intenta hoy sabotear la agenda legislativa y el Plan de Reconstrucción impulsado por el Ejecutivo y el Congreso Nacional. La tensión aumentó tras las declaraciones de la ex diputada Carmen Hertz (PC), quien validó la agresión sufrida por el parlamentario Javier Olivares, hecho que fue calificado por el oficialismo como una apología a la violencia política.
La diputada independiente-UDI, Marlene Pérez, comentó que “Chile necesita más responsabilidad y menos polarización. Cuando las familias están preocupadas por la seguridad, el costo de la vida y las oportunidades, ningún sector debiera promover escenarios de confrontación en las calles. La ciudadanía habló con claridad en las urnas y espera que quienes tenemos responsabilidades públicas estemos a la altura, privilegiando el diálogo y los acuerdos. Además, es inaceptable que figuras como Carmen Hertz validen agresiones a parlamentarios; esa actitud solo profundiza el odio y nos aleja de la paz social. Las diferencias políticas se deben enfrentar con ideas y dentro de las instituciones, nunca incentivando divisiones que solo terminan afectando a los chilenos que quieren vivir en paz”.
Por su parte, el diputado del Partido Nacional Libertario, Erich Grohs, aseguró que se exigirá el cumplimiento irrestricto de la ley frente a cualquier desorden público. “Basta de intentar incendiar Chile cada vez que pierden una elección. El PC y otros sectores de la izquierda ya tuvieron su oportunidad durante cuatro años y nos dejaron un país en crisis, y ahora solo buscan sabotear los cambios que la ciudadanía eligió. El llamado a movilización y la validación que hace Carmen Hertz de la violencia contra el diputado Olivares es la prueba de que el PC no cree en la democracia, sino en la fuerza. Agitar las calles solo trae violencia y pobreza, por lo que debemos ser claros, el tiempo de la impunidad se acabó y exigiremos el máximo rigor de la ley para quienes transgredan la paz y seguridad. Chile necesita trabajar en unidad y con respeto a las instituciones, porque el camino para sacar al país adelante se construye con acuerdos en el Congreso, no con barricadas ni violencia”.
En la misma línea, el congresista republicano Álvaro Carter manifestó que «es lamentable ver cómo el PC, incapaz de aceptar su derrota en las urnas, intenta ahora imponer su agenda mediante la agitación y el caos. La diputada Pizarro olvida que tuvieron cuatro años para dar soluciones y fracasaron, y hoy su único objetivo es frenar los avances que Chile eligió democráticamente. La violencia, y la condenable justificación de Carmen Hertz a la agresión al diputado Olivares, no es el camino y los chilenos ya dijeron basta. Lo que nuestro país necesita es unidad y orden para salir adelante, no minorías radicales intentando sabotear el trabajo del Gobierno y el Congreso. No permitiremos que la calle reemplace la voluntad soberana de los votos”.
Finalmente, el representante de Renovación Nacional, Francisco Orrego, advirtió que es “un llamado abierto del Partido Comunista para revivir lo peor del octubrismo. La violencia no es el camino, hoy necesitamos unidad y paz para sacar este país adelante. Ellos perdieron en las urnas, el pueblo rechazó sus tácticas violentas. Como sociedad debemos ser tajante en condenar estos llamados al caos y la destrucción. Una minoría antidemocratica no puede amenazar un gobierno democráticamente electo”.
Los parlamentarios concluyeron que el oficialismo se mantendrá firme en la defensa del orden institucional, asegurando que las reformas que el país requiere no serán frenadas por presiones fuera del marco de la ley.