El diputado Jaime Bassa ofició al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para solicitar información detallada respecto de las circunstancias que habrían motivado la renuncia del entonces subsecretario Rafael Araos, así como sobre eventuales medidas de ajuste presupuestario, reducción de personal y desvinculaciones impulsadas al interior de la cartera.
La acción parlamentaria surge luego de conocerse públicamente antecedentes que apuntan a diferencias entre la ex autoridad y la ministra del ramo en torno a un plan de despidos y recortes administrativos, situación que ha abierto cuestionamientos sobre el funcionamiento institucional del ministerio y el impacto que estas decisiones podrían tener sobre el desarrollo científico y tecnológico del país.
“Me preocupa la salida del subsecretario. Fue una figura muy importante en el gobierno de Sebastián Piñera para el control de la pandemia y cumplió un rol muy significativo. Es un gran académico, un gran científico, y me parece preocupante que un funcionario público de esa estatura tenga que salir del gobierno por diferencias con el estándar ético que presenta con su jefa directa, que es la ministra”, señaló el diputado Bassa.
El parlamentario agregó que “cuando un funcionario hace valer su estándar ético, la pregunta que tenemos que hacernos desde la ciudadanía ya no es solo política, es también ética respecto a cuál es el estándar que pone el gobierno. Si la razón que está detrás es que él se negó al despido de 20, 30 o 40 funcionarios, parece que la discusión es más ética que política”.
En ese contexto, el diputado informó que ofició formalmente al ministerio para esclarecer las circunstancias institucionales, administrativas y presupuestarias que habrían motivado la salida del subsecretario, además de solicitar antecedentes sobre eventuales procesos de desvinculación, reducción de personal y ajustes presupuestarios dentro de la cartera.
Asimismo, el requerimiento solicita conocer el detalle de las medidas de reorganización o reducción de gastos que hayan sido adoptadas o evaluadas por el ministerio; el número de funcionarios eventualmente afectados; las áreas involucradas; los fundamentos administrativos considerados; y la evaluación realizada por la cartera respecto del impacto que estas decisiones podrían generar en el cumplimiento de sus funciones y políticas públicas en materia de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación.
“El Ministerio de Ciencia es una cartera estratégica para el desarrollo del país. Lo que está en juego es la capacidad del Estado para fortalecer la investigación, la innovación y el desarrollo científico en Chile”, concluyó Bassa.