De acuerdo con los antecedentes entregados por la Fiscalía y la PDI, el imputado ingresaba regularmente a Chile en calidad de turista y mantenía su situación migratoria al día. Sin embargo, aprovechaba estos viajes para internar armamento de manera ilícita con fines de comercialización. La policía presume que las armas fueron ocultadas en vehículos que cruzan la frontera, utilizando mecanismos similares a los detectados en otros casos de tráfico.
El jefe de la BIPE Antisecuestros Metropolitana, subprefecto Hassel Barrientos, explicó que el ciudadano argentino fue capturado mientras concretaba una entrega de armas a un comprador chileno en Estación Central. En el procedimiento también fue detenido el receptor del armamento, a quien se le incautaron cerca de US$8 mil en efectivo. Ambos imputados serán formalizados por tráfico de armas, además de delitos vinculados a la tenencia ilegal de armamento prohibido.
Entre las armas decomisadas había pistolas de distintas marcas, incluyendo dos de fabricación argentina marca Bersa. Según la PDI, este tipo de armamento ha comenzado a aparecer con mayor frecuencia en procedimientos policiales.