Lentitud repentina del computador o la red corporativa, y notificaciones sospechosas son algunas alertas importantes.
En un contexto donde los ciberataques aumentan cada día y las herramientas de Inteligencia Artificial (IA) han facilitado la labor de los ciberdelincuentes, identificar tempranamente las señales de una intrusión informática se ha transformado en un elemento clave para proteger tanto a las personas como a las organizaciones.
Así lo explica Hermann Obermoller, gerente de Servicios Gestionados de NOVARED [1] – empresa líder en ciberseguridad con oficinas en Chile, Argentina, Brasil y España- quien resalta que existen distintas modalidades de ataques digitales, entre ellas la ingeniería social, el robo de credenciales, el ransomware y la denegación de servicios, todas con capacidad de generar graves daños económicos, operacionales y reputacionales.
En este sentido, sostiene que una de las señales más frecuentes de un posible ciberataque es la lentitud repentina de un computador o de toda la red corporativa. “Cuando un equipo comienza a funcionar más lento de lo habitual, podría tratarse de un malware ejecutándose en segundo plano sin que el usuario lo advierta, a pesar de que es difícil de detectar porque los malware son cada vez más eficientes”, afirma el especialista.
Asimismo, comenta que este tipo de programas maliciosos consumen recursos del sistema y, en muchos casos, se propagan a otros dispositivos conectados, afectando correos electrónicos, plataformas internas, comunicaciones y procesos críticos de la organización.
Otra alerta importante, añade, son los comportamientos extraños del equipo. Por ejemplo, la apertura automática de programas, movimientos inesperados del mouse, aparición reiterada de ventanas emergentes o la presencia de aplicaciones, archivos e íconos desconocidos. También pueden registrarse actividades inusuales en el disco duro o un tráfico anormal en routers y switches, incluso cuando no hay usuarios trabajando.
A nivel de cuentas y plataformas digitales, las señales pueden incluir notificaciones de inicio de sesión desde dispositivos desconocidos, solicitudes de cambio de contraseña no realizadas por el usuario o bloqueos inesperados de cuentas bancarias y correos electrónicos debido a múltiples intentos fallidos de acceso. Si el antivirus envía mensajes o si se reciben correos extraños de origen no reconocido que contengan links, es necesario poner atención y consultar con algún especialista. Es por lo anterior que recomienda prestar especial atención a este tipo de avisos, ya que suelen indicar que las credenciales fueron comprometidas.
Ingeniería social: el ataque más común
Obermoller menciona que, actualmente, una de las amenazas más utilizadas por los ciberdelincuentes es la ingeniería social, técnica que busca manipular emocionalmente a las personas para obtener información sensible. En efecto, mediante llamadas telefónicas, correos electrónicos o mensajes falsos que aparentan provenir de bancos, empresas o instituciones conocidas, los atacantes intentan obtener claves, códigos de verificación o datos financieros.
“Con el apoyo de herramientas de IA, estas estafas son cada vez más sofisticadas y difíciles de detectar. De hecho, los adultos mayores suelen ser uno de los grupos más vulnerables frente a este tipo de engaños”, asevera.
Qué hacer ante una sospecha de ataque
Cuando una persona detecta señales de actividad sospechosa en su computador o dispositivos, lo primero es desconectarse de internet o desactivar el Wi-Fi para evitar la propagación del ataque o el robo de información. Posteriormente, se recomienda cambiar inmediatamente las contraseñas de acceso y activar sistemas de doble autenticación.
En el caso de las empresas, el experto aconseja aislar el equipo comprometido de la red corporativa, pero sin apagarlo, ya que esto permite realizar posteriormente un análisis forense para determinar el origen y alcance del ataque.
“También resulta fundamental mantener programas permanentes de capacitación y concientización dirigidos a trabajadores y colaboradores, promoviendo buenas prácticas como el uso de contraseñas robustas, la segmentación de accesos y el manejo seguro de la información”, complementa.
Tecnología y monitoreo permanente
El profesional de NOVARED señala que hoy existen diversas herramientas tecnológicas para detectar amenazas en tiempo real. Entre ellas destaca los sistemas de correlación y monitoreo de eventos de seguridad, plataformas de prevención de pérdida de datos (DLP), antivirus avanzados, firewalls e IPS de detección de intrusiones.
“Estas soluciones permiten identificar comportamientos anómalos, tráfico sospechoso, intentos de acceso no autorizados o filtraciones de información hacia el exterior”, resalta.
Asimismo, indica que existen plataformas basadas en IA capaces de rastrear filtraciones de datos en internet, redes sociales, deep web y dark web, detectando oportunamente credenciales comprometidas o información sensible expuesta públicamente.
“Según las estadísticas, una organización puede tardar cerca de 200 días en detectar una intrusión informática. Durante ese tiempo, los atacantes pueden robar bases de datos, escalar privilegios, infiltrarse silenciosamente en la red y preparar ataques de mayor impacto. Por ello, la detección temprana es clave para reducir riesgos, evitar pérdidas económicas y proteger la continuidad operacional de empresas e instituciones”, advierte.