“La Semana Mundial del Parto Respetado 2026” nos invita a reflexionar bajo el lema “Parir con voz, parir con orgullo”, pero hablar de voz implica mucho más que permitir decidir una posición de parto o acompañar emocionalmente a una mujer, también significa preguntarnos si realmente estamos escuchando las experiencias de quienes transitan la maternidad.
Durante años, el nacimiento fue abordado principalmente desde una mirada técnica y biomédica. Si bien, los avances clínicos han permitido disminuir riesgos muchas mujeres continúan relatando experiencias marcadas por la desinformación, la infantilización o la falta de participación en decisiones sobre su propio cuerpo.
Frente a ello, desde la carrera de Obstetricia y Puericultura de la Universidad Central surgió Gestando UCEN: Sembrando conocimiento desde el nacimiento, iniciativa que comenzó realizando talleres durante la Semana del Parto Respetado y que posteriormente integró a otras disciplinas como Derecho, Nutrición y Enfermería. Lo que inició dentro de la universidad, hoy se desarrolla también en hospitales y territorios de la región, entendiendo que humanizar el parto requiere trabajo colaborativo y cercanía con las comunidades.
Este proceso también permitió evidenciar otra necesidad urgente: generar espacios donde las experiencias de las mujeres puedan ser escuchadas y analizadas críticamente. Desde allí nace el Observatorio de Violencia Gineco-Obstétrica UCEN, iniciativa orientada a visibilizar prácticas, promover reflexión y contribuir a una atención más respetuosa y consciente.
Humanizar la atención no significa rechazar la medicina, sino comprender que el cuidado también involucra dignidad, consentimiento, información y empatía. Porque parir con voz no solo depende de quien da a luz; también depende de quienes aprendemos, enseñamos y trabajamos en salud.