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Las cuatro razones que más se repiten para rechazar una solicitud de crédito entre las pymes

● Existen factores clave que influyen en la decisión de otorgar financiamiento a una empresa y que, en la práctica, marcan la diferencia entre la aprobación y el rechazo de una solicitud, entre ellos un alto nivel de endeudamiento o ingresos inestables.
● Desde Maxxa recomiendan tener la información organizada al pedir un crédito, para agilizar el proceso de evaluación y favorecer mejores condiciones de financiamiento.

Las pymes, al igual que las empresas de mayor tamaño, están en una constante búsqueda por expandir sus negocios o mejorar la calidad de sus servicios. Para ello, el acceso a financiamiento resulta clave.

Sin embargo, más allá de las exigencias propias de la banca u otras entidades, hay factores que se repiten al momento de rechazar solicitudes y que, en la práctica, están vinculados a dificultades para cumplir con ciertos requisitos financieros y de respaldo. En esa línea, según datos de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), el crédito comercial para pymes continúa estancado en la banca tradicional y en marzo cayó 0,4% interanual, reflejando una brecha persistente de acceso a financiamiento.

En este contexto, Diego Plaza, analista tributario de Maxxa, señala que “la mayoría de los rechazos no responde a un solo factor, sino a patrones que se repiten. Entre los más comunes están un historial crediticio deteriorado, inconsistencias en la información financiera y una capacidad de pago que no logra acreditarse correctamente. Son variables conocidas por la industria, pero que muchas veces no se abordan con la suficiente anticipación por parte de las pymes al momento de postular”.

Historial crediticio inestable

Una de las razones más frecuentes para rechazar un crédito es contar con un historial crediticio negativo o inestable. Esto incluye aparecer en registros de morosidad, como DICOM, mantener atrasos en pagos recientes o tener un puntaje de crédito bajo, lo que eleva el riesgo percibido por las instituciones financieras.

“El historial crediticio es uno de los primeros filtros en la evaluación. Registros de morosidad, atrasos en el pago de deudas o un puntaje bajo inciden directamente en la percepción de riesgo, lo que reduce significativamente las probabilidades de aprobación. Por eso, es clave que las pymes mantengan sus compromisos al día y monitoreen periódicamente su comportamiento crediticio antes de pedir financiamiento a cualquier entidad”, explica Plaza.

Alta carga financiera

Otro aspecto que se repite es contar con una alta carga financiera o una capacidad de pago insuficiente. Esto ocurre cuando la entidad evalúa que el total de compromisos mensuales, incluida la nueva solicitud de crédito, supera entre el 25% y 40% del ingreso neto del solicitante, lo que se interpreta como un mayor riesgo de impago. Mantener múltiples créditos de consumo o líneas de crédito con cupos utilizados en gran parte, incluso si están al día, reduce la capacidad de asumir nuevas obligaciones.

“La capacidad de pago es determinante en la evaluación, porque permite medir si la empresa puede asumir nuevas obligaciones sin tensionar su flujo de caja. Cuando la carga financiera ya es elevada, las probabilidades de rechazo aumentan, incluso si el negocio está operando con normalidad. Por esto, es recomendable que las empresas evalúen su nivel de endeudamiento y su flujo antes de solicitar un crédito, de modo de asegurar que pueden asumir nuevos compromisos sin poner en riesgo su operación”, detalla el analista.

Ingresos inestables

Un factor relevante de rechazo crediticio es no cumplir con los ingresos mínimos requeridos o presentar fuentes de ingreso inestables, lo que dificulta la aprobación. Esto suele ocurrir en empresas con alta volatilidad en sus flujos, baja antigüedad operativa o dificultades para demostrar estabilidad financiera en el tiempo.

“La evaluación no solo considera cuánto se gana, sino también la estabilidad de esos ingresos. Cuando hay flujos muy variables o altamente volátiles, la capacidad de asumir nuevas obligaciones se ve limitada, lo que incide directamente en la aprobación de un crédito. Por esta razón, es importante que las pymes mantengan ordenados sus flujos y logren demostrar mayor consistencia en su operación”, agrega Plaza.

Falta de documentación

Por último, entregar documentación incompleta o información incorrecta es también uno de los motivos por los que se suelen rechazar este tipo de solicitudes. La falta de acreditación de ingresos, la omisión de datos y la entrega de antecedentes desactualizados constituyen causas directas de rechazo.

“Pedir financiamiento para una pyme en Chile no es una misión imposible, pero sí requiere preparación, orden y estrategia. Tener esta información organizada no solo permite postular a financiamiento de manera más ágil, sino también negociar mejores condiciones. Así, cuando llegue el momento de tocar la puerta de un banco, una fintech o una institución pública, la empresa contará con mejores herramientas para obtener el financiamiento que necesita”, concluye el ejecutivo.

Sobre Maxxa

Maxxa es una fintech dedicada a impulsar el crecimiento y la operación financiera de las PYMEs, ofreciendo un ecosistema de gestión ágil, con herramientas financieras y un enfoque 100% en el cliente. Nuestro propósito principal es eliminar la mortalidad de las pymes, brindando a cada negocio, sin importar su tamaño o etapa, las herramientas necesarias para prosperar y liderar el cambio en sus comunidades.

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