• El espacio servirá de centro social tanto para los vecinos del sector como para la comunidad de la Escuela República Árabe Siria.
Luego de una ansiosa espera, finalmente llegó el día en que se dio por inaugurada la plaza y bandejón Árabe Siria, inversión financiada por el Gobierno Regional y ejecutada por el municipio de Valparaíso, ubicada solo a un costado de la escuela de mismo nombre y que servirá como punto de reunión para quienes viven, transitan o pertenecen a la comunidad educativa del sector.
Este nuevo espacio contó con una inversión del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) por $420.054.726 y permitió que el terreno de 2.140 m² pasara de ser un sitio eriazo a una plaza con juegos infantiles, paisajismo, bancas, luminarias y accesibilidad universal.
“Este es un espacio que se recuperó por iniciativa también de la junta de vecinos y la escuela, y gracias al financiamiento del Gobierno Regional, hoy hay un nuevo espacio público acá en Playa Ancha y un nuevo bandejón que está pensado para la espera de los padres y madres que vienen a buscar a sus hijos a la escuela”, sostuvo la alcaldesa Camila Nieto.
En la misma línea, el gobernador regional, Rodrigo Mundaca, comentó que “este era un espacio público que tenía mucho polvo en el verano y mucho barro en el invierno, había muchas prácticas incivilizatorias también. Aquí hay una inversión del Gobierno Regional del orden de $420 millones, que también se conjuga con el trabajo que hicimos en la Escuela Árabe Siria, donde reparamos techumbres, piso, iluminación, ventilación; y, por tanto, estamos contentos con esto”.
Cabe señalar que, la cercanía de la escuela le otorga, además, un importante valor educativo y social, funcionando como una prolongación del entorno escolar al permitir desarrollar actividades extraprogramáticas. En ese sentido, la directora del establecimiento, Mariela Cataldo, puntualizó en que “nosotros vemos la plaza como una extensión de nuestra escuela para que los niños puedan disfrutar, para que nuestros apoderados puedan venir a buscarlos, tener un lugar confortante. La vemos como un lugar seguro, un lugar para la niñez y también para que, nosotros como profesores, podamos salir con los niños de esto y hacer clases”.
Finalmente, Rosa Celtiani, presidenta de la JJV #124, hizo énfasis en que “así como sirvió para los niños de la escuela, también sirve para nosotros como comunidad porque nosotros tenemos hartos niños y no teníamos plaza”.