La senadora Núñez sostuvo que hechos recientes, como el que mantiene detenido en Brasil a un exejecutivo chileno acusado de emitir insultos racistas y homofóbicos, refuerzan la urgencia de contar con una normativa moderna, eficaz y capaz de proteger la dignidad de las personas.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez, sostuvo una reunión con representantes de distintas organizaciones de la diversidad sexual que integran el Consejo para el Orgullo, instancia en la que abordaron las principales prioridades legislativas en materia de no discriminación, protección de derechos, prevención de la violencia y respeto a la dignidad de las personas.
El encuentro, realizado en la sede del Congreso Nacional en Santiago, tuvo como eje central el estado de tramitación de la reforma a la Ley Antidiscriminación, actualmente radicada en comisión mixta. Al respecto, Núñez manifestó su disposición a colaborar institucionalmente para generar condiciones que permitan destrabar el avance del proyecto.
En ese contexto, Núñez dijo que “como presidenta del Senado, mi deber no es solo abrir espacios para todas las personas, sino también hacer de puente con el Ejecutivo y con el resto de los parlamentarios. Creemos que es importante generar condiciones para que este proyecto pueda avanzar”.
La parlamentaria valoró la participación de las organizaciones presentes y destacó la relevancia de mantener un diálogo permanente entre las instituciones y la sociedad civil. Agregó que “hace tiempo que conversamos, pero hoy no vino una ni dos organizaciones, sino representantes de varias agrupaciones que forman parte del Consejo para el Orgullo; me parece clave abrir este diálogo, conocer sus propuestas y saber dónde están sus prioridades”.
En esa línea, Núñez sostuvo que hechos recientes, como el que mantiene detenido en Brasil a un exejecutivo chileno acusado de emitir insultos racistas y homofóbicos, refuerzan la urgencia de contar con una normativa moderna, eficaz y capaz de proteger la dignidad de las personas.
A propósito, lamentó que “hemos visto hechos que nos llenan de vergüenza. Nadie puede tomarse la libertad de discriminar a otra persona por el motivo que se le venga a la cabeza. Una democracia sana necesita respeto, dignidad y reglas claras para proteger la convivencia”.
Durante la reunión también se abordaron materias vinculadas a programas de acompañamiento, educación, prevención de la violencia y posibles espacios de trabajo legislativo para fortalecer la protección frente a actos de discriminación, discursos de odio y situaciones que afecten a personas LGBTIQ+.
La presidenta del Senado reafirmó la voluntad de mantener canales de diálogo abiertos con el Consejo para el Orgullo y otras organizaciones de la sociedad civil, con el objetivo de promover una agenda de trabajo seria, transversal y responsable.
Finalmente, aseguró que “la diversidad forma parte de Chile y las instituciones tienen que estar disponibles para escuchar, tender puentes y construir acuerdos. Ese es el camino para avanzar con respeto y responsabilidad”.