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Continuidad operativa en minería: el desafío pendiente en faenas con equipos de alta rotación

La alta rotación genera pérdidas de información, tareas duplicadas y retrasos en procesos críticos. Frente a este reto, la respuesta está en sistemas compartidos con trazabilidad en tiempo real que faciliten la toma de decisiones.

En las faenas mineras del norte y centro del país, existe un problema que rara vez aparece en los informes de gestión pero que a la larga cuesta caro: cada vez que un profesional de terreno u operaciones deja la empresa, se lleva consigo una parte del conocimiento operativo

Se trata de una forma silenciosa de pérdida institucional que se manifiesta, por ejemplo, en observaciones de campo que no se registraron, acuerdos comunitarios que existían solo en la memoria de quien se fue, o datos ambientales que nunca salieron de una planilla compartida por correo. Y en un sector donde las exigencias ambientales, sociales y de gobernanza son cada vez más estrictas, las comunidades exigen transparencia y los directorios piden evidencia medible, esta pérdida tiene consecuencias concretas: proyectos que parten de cero, conflictos comunitarios que pudieron anticiparse y auditorías que exponen vacíos de trazabilidad.

Para Juan Fontaine Correa, fundador de Accionet y creador de SIMCII, la primera plataforma de inteligencia artificial territorial desarrollada en el país, orientada a integrar y analizar datos medioambientales y sociales en tiempo real, el desafío de la industria minera en Chile es que opera con una realidad estructural. “Los equipos de relacionamiento comunitario, gestión ambiental y sostenibilidad rotan con frecuencia ya sea por contratos a plazo fijo, traslados internos o simple desvinculación, cada cambio de persona implica un cambio en la continuidad del conocimiento territorial”.

Fontaine añade que “cuando ese conocimiento vive en planillas Excel dispersas, en correos electrónicos o en la memoria individual de los trabajadores, la empresa pierde trazabilidad. El nuevo profesional no sabe qué compromisos se adquirieron con la comunidad el año pasado, qué variables ambientales estaban en alerta o qué proyectos sociales mostraron resultados. La operación vuelve a partir de cero y eso es un gran problema en cuanto a retrasos en procesos críticos, duplicación de tareas o pérdida de confianza con las comunidades, que deben ‘empezar de nuevo’ con cada profesional que llega”.

De los datos dispersos a la inteligencia territorial en tiempo real

Para hacer frente a este desafío, Accionet creó SIMCII, una herramienta diseñada específicamente para resolver los problemas de continuidad operativa y trazabilidad que enfrenta la gran minería y también empresas de otros rubros con operaciones en los territorios.
SIMCII consolida en una única plataforma las variables medioambientales y sociales que antes estaban dispersas en múltiples formatos. El sistema permite que cualquier profesional que ingrese a la faena tenga acceso inmediato al historial completo: compromisos comunitarios, indicadores ambientales, alertas preventivas, desempeño de proyectos sociales y evolución de indicadores en el tiempo.

“Estamos ofreciendo una trazabilidad que es a la vez una respuesta operativa, una ventaja reputacional y regulatoria. En un contexto donde los estándares ESG, las exigencias normativas y la presión de los mercados financieros internacionales exigen evidencia medible y verificable, contar con un sistema que registra, visualiza y procesa datos territoriales en tiempo real marca una diferencia sustancial en la gestión”, comenta Fontaine.

De hecho, uno de los atributos más valorados por los primeros clientes de SIMCII es su capacidad de acumulación inteligente: con cada ciclo operativo, la plataforma incorpora nuevos datos que enriquecen el modelo territorial. Esto significa que, con el tiempo, el sistema no solo registra lo que ocurre, sino que además anticipa lo que podría ocurrir.

“Cuando un nuevo profesional llega a la faena, no encuentra una carpeta de archivos desactualizados. Encuentra un sistema vivo que le muestra el estado actual del territorio, el historial de interacciones con la comunidad, las alertas ambientales vigentes y los compromisos pendientes. La continuidad operativa deja de depender de las personas y pasa a depender de una herramienta tecnológica adaptada a los requerimientos de cada organización”, acota Fontaine.

Para el ejecutivo, la operación territorial es un activo de alto valor cuyo conocimiento debe estar anclado en un sistema compartido, para así poder avanzar sobre lo construido, sin importar quién llegue mañana, el próximo mes o el próximo año. “La información en tiempo real es clave para la continuidad, la gestión de riesgos y la toma de decisiones basada en evidencia”, concluye.

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