Expertos en marketing digital advierten que, pese al crecimiento del e-commerce en Chile, muchas marcas siguen fallando en aspectos clave como estrategia, segmentación y experiencia de usuario.
Con una nueva edición del Cyber a la vuelta de la esquina, el comercio electrónico en Chile se prepara para uno de los momentos de mayor facturación del año. Sin embargo, no todas las marcas logran capturar ese valor, y el problema no está en la demanda, sino en cómo están compitiendo.
Desde la industria del marketing digital, especialistas coinciden en un diagnóstico claro: muchas empresas siguen enfrentando el Cyber como un evento táctico, cuando en realidad es una instancia estratégica.
“El error no es invertir poco, es invertir mal. Vemos marcas que destinan grandes presupuestos a pauta durante el Cyber, pero sin una estrategia previa que sostenga esa inversión. Eso termina impactando directamente en la rentabilidad”, explican desde Böll, agencia especializada en marketing digital y posicionamiento.
Uno de los puntos más críticos es la falta de construcción de audiencias. En lugar de trabajar el funnel con anticipación, muchas marcas concentran todos sus esfuerzos en los días del evento, entrando tarde a competir.
“El Cyber no es un punto de partida, es un punto de llegada. Las marcas que no llegan con audiencias trabajadas, terminan comprando tráfico frío a precios altos y compitiendo únicamente por descuento”, agregan.
A esto se suma una ejecución que, en muchos casos, no está a la altura del volumen que genera el evento. Problemas en la experiencia de usuario, procesos de compra poco optimizados o falta de claridad en la oferta siguen siendo barreras relevantes para la conversión.
Pero el problema de fondo es más estructural. Según los expertos, muchas marcas siguen midiendo el éxito del Cyber únicamente en ventas, dejando fuera variables clave como la adquisición de clientes, construcción de marca y eficiencia de inversión.
“Hay una obsesión por vender rápido, pero poca mirada en cuánto cuesta vender. El Cyber expone con mucha claridad qué marcas tienen una estrategia sólida y cuáles dependen exclusivamente de la promoción”, señalan.
En ese contexto, los especialistas coinciden en que el desafío ya no está en participar del Cyber, sino en cómo hacerlo de manera competitiva.
“El Cyber dejó de ser una oportunidad fácil. Hoy es un entorno altamente exigente, donde la diferencia no la hace el descuento, sino la estrategia completa detrás. Las marcas que entienden eso no solo venden más, venden mejor”, concluyen.